LOS NÚMEROS Y LAS ESPECULACIONES
Hasta el lunes pasado no cabían dudas, ni en Casa Rosada, ni en Santa Fe: el acto que encabezaría Kirchner iba a ser un acto frontalmente partidario, y una ocasión propicia para anunciar candidaturas y expresar apoyos explícitos.
La idea del presidente, con la encuesta en la mano, era apresurar los tiempos y definir en su visita a Santa Fe, los nombres de “su” lista, de la mano de su nuevo amigo y compañero Carlos Reutemann.
Pero los números no dieron: los resultados del trabajo encargado por la Unidad presidencial arrojaron resultados mucho más negativos que los que se esperaban, e inmediatamente las cosas cambiaron: Nada de anuncios de candidaturas, y nada de marchas, banderas partidarias, y nada de escenario cerrado en UPCN.
La lógica de la transversalidad volvió a rondar por la cabeza de los hombres cercanos al presidente, y lo que sonó en los pasillos como rumor, sonó tambien en boca del presidente en las escasas declaraciones que realizó en tierra santafesina: “las candidaturas son un asunto provincial”
Durante el discurso presidencial en la UTN, muchos esperaban la explicita demanda presidencial de votar al PJ, pero apenas se escuchó el repetido argumento de necesitar los votos para evitar el avance de la centroderecha encabezada por López Murphy y Macri, espectro que claramente no contiene al Frente Cívico y Social que encabeza Binner en la provincia de Santa Fe, aunque la diputada hipereutemista Laura Venecia prefirió interpretar en el mensaje de Kirchner, una supuesta factura al socialismo por “no votar las leyes que pide el presidente”, o el Gobernador Obeid haya concluido que se trataba del “ nacimiento de una nueva victoria justicialista en Santa Fe”.
Pero nada de eso quedó claro en el discurso de Kirchner, y el nerviosismo comenzó a acelerarse en los despachos de la dirigencia santafesina : ¿Y ahora que? se preguntan en el PJ local. Algunos apresurados ya evalúan la posibilidad de convencer al mismismo Reutemann para que encabece la lista de Diputados y de ese modo, achicar las distancias que hoy por hoy manifiesta la encuesta oficial.
“Da lo mismo que sea Bielsa, Hammerly, Rosatti o Jorge Cura”, dice un reconocido operador justicialista. “La diferencia se achica si Reutemann sale a militar la elección, y Kirchner juega abiertamente con nuestros candidatos”.
“Pero hay que estar atentos a los gestos de Kirchner en Rosario el 20 de junio”, reflexiona un mesurado dirigente local del peronismo, advirtiendo que ante la falta de seguridad de una victoria del peronismo en Santa Fe, el presidente resuelva –una vez más- jugra de “prescindente” y adjudicarse cualquiera de los resultados que arrojen las elecciones legislativas.
El “gesto” presidencial de desembarcar en Rosario el próximo lunes, con casi todo el gabinete, y acompañado por los artistas de las “fechas patrias” – Pablo Milanés, Charly García, Adriana Varela y otros tantos, oportunidad en la que compartirá palco con Jorge Obeid, el intendente Lifschitz y algunos se preguntan: ¿Hermes Binner como invitado?, hace presumir que el presidente no tiene nada definido, aún.
Más allá de los números y las especulaciones, el escenario electoral santafesino empieza a dibujar horizontes algo menos confuso. Las encuestas empiezan a rodar, y como todas las encuestas, tienen valor relativo. No obstante, la encuesta de Artemio López, fue solicitada por el propio presidente, y el viraje de algunos acontecimientos, se empezó a notar el jueves, en la Universidad Tecnológica de la capital provincial
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