LOS OBISPOS EVITARON OPINAR SOBRE LA MUESTRA DE FERRARIS
La Comisión Permanente del Episcopado cerró sus deliberaciones sin pronunciarse sobre las “preocupaciones coyunturales” y sin respaldar en forma colegiada la carta pastoral del cardenal Jorge Bergoglio (Buenos Aires) en cuanto al sentido “blasfemo” de la muestra de León Ferrari.
“No habrá declaración alguna. Tampoco un mensaje de Navidad como trascendió”, explicó a DyN el vocero del Episcopado, presbítero JorgeOesterheld.
El silencio desató, sin embargo, una serie de rumores sobre por qué no hubo consenso para aprobar el borrador que circuló por la sede episcopal durante las dos jornadas y abordaba cuestiones “candentes” como la educación sexual, el aborto y los ataques a la Iglesia.
Algunas fuentes consultadas por esta agencia reconocieron que
no se quiso “chocar con los gobiernos (porteño y nacional) en este momento”, y otras que la treintena de obispos “evitó hacerle el juego a los sectores laicos más radicalizados, que mostraron su veta violenta por estos días”.
“No queremos aparecer junto a grupos que no representan a la Iglesia en su conjunto. Eso no implica que no digamos en forma reservada y ante quien corresponda lo que tenemos que decir”, precisó un portavoz oficioso.
Esta posición también fue confirmada por el vocero del arzobispado de Buenos Aires, presbítero Guillermo Marcó, quien en una columna publicada hoy en el diario Clarín aclaró que “nunca se alentó ni la violencia, ni la destrucción de la obra” del artista plástico cuestionado.
“Quienes lo hicieron fueron por cuenta propia. Se llamó a la oración, el ayuno y la penitencia. Ciudadanos, incluso no católicos, seguirán juntando firmas, ya que ésta no es sólo una preocupación de algunos ‘católicos fascistas’, y de la ‘nueva Inquisición’, como livianamente dijeron algunos periodistas”, se quejó el sacerdote porteño en el texto.
Oficialmente se informó que el plenario acotado, el último del año, se abocó a la preparación del temario del próxima Asamblea Plenaria, que se llevará a cabo del 18 al 23 de abril de 2005 en la casa de ejercicios María Auxiliadora de la localidad bonaerense de San Miguel.
Encuentro general que podría centrarse, según se anticipó, en la “crisis cultural” o en la impronta que deberían tener los medios de comunicación católicos.
También se dio cuenta de que los obispos escucharon los informes de los responsables de las comisiones de Comunicación Social, Ministerios, Apostolado de los Laicos y Vida Consagrada.
“En todos los casos se plantearon las distintas maneras de ir concretando en la acción pastoral los lineamientos de trabajo propuestos en el documento ‘Navega mar adentro’, que fija como principal preocupación los desafíos que plantea para la acción de la Iglesia la crisis de la cultura y los valores propios de nuestro tiempo”, subrayó el texto de la Oficina de Prensa del Episcopado.
En ese documento, publicado en junio de 2003, la Iglesia plantea como prioridades pastorales la atención de la crisis de la civilización, la búsqueda de propuestas para saciar el “hambre” de Dios que tiene la gente, la lucha contra el “escándalo” de la pobreza y la exclusión social, el acompañamiento de los problemas que presenta la institución familiar, y la necesidad de una mayor
comunión entre los cristianos.
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