LOS ÓMNIBUS ESCOLARES DEBERÁN LLEVAR CINTURÓN DE SEGURIDAD
Los propietarios de vehículos de transporte escolar tendrán que instalar cinturones de seguridad en cada uno de los asientos de micros y combis. Así lo dispone la ley 25.857 que promulgó ayer el gobierno nacional, que modifica el artículo 55 (transporte de escolares) de la ley de tránsito 24.449.
La norma impone un plazo máximo de un año para que los transportes habilitados incluyan estos dispositivos de seguridad.
Sin embargo, todo parece indicar que la aplicación no será sencilla. “Es una medida auspiciosa, pero es muy importante ver cómo se reglamentará”, dijo el ingeniero Osvaldo Storani, director general de Tránsito del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, a LA NACION.
En la ciudad hay 900 transportes escolares habilitados y 1420 con la habilitación vencida. “Tienen que regularizar su situación para seguir circulando”, dijo el doctor Néstor Bilancieri, director de educación vial y licencias del gobierno local.
La habilitación se renueva anualmente. Además, hay que realizar una verificación técnica cada seis meses. “De los 1420 que tienen la habilitación vencida no sabemos quiénes son los que no se dedican más al transporte escolar y los que habilitarán sus vehículos en febrero, más cerca del comienzo del ciclo escolar”, dijo.
Cinturones inerciales
La nueva ley consigna que “tendrán cinturón de seguridad combinados e inerciales, de uso obligatorio en todos los asientos del vehículo”. Esto significa que los cinturones deberán ser de los que sostienen el cuerpo contra el asiento ante un choque o un freno brusco.
“Habrá que evaluar qué tipo de cinturón conviene poner para que sirva tanto para chicos como para adultos, ya que todos usan (o pueden usar) micros o combis escolares”, destacó Storani como uno de los puntos por tener en cuenta a la hora de pensar en la instrumentación de la ley.
Según Storani, los cinturones que ofrecen mayor seguridad son los del tipo bandolera, que son los que cruzan el torso en forma diagonal -desde el hombro hasta la cadera opuesta-. Pero hay que tener mucho cuidado porque “los cinturones que son muy seguros para los adultos pueden no proteger a los niños”, señaló.
“En general, las combis son más nuevas y están equipadas con cinturones de seguridad en todos sus asientos”, comentó Storani. Por el contrario, los micros tienen más años y habrá que equiparlos.
“Si el asiento del micro está suelto, como sucede en muchos casos, y el micro vuelca, el chico se cae al techo del micro y sobre él cae el asiento, con lo cual el peligro es mayor”, señaló el director general de Tránsito.
Los micros escolares cuentan con cinturones de seguridad en el primer asiento, como señalaba el artículo 55 de la ley de tránsito, que acaba de ser modificado.
“En general hay un rechazo de los transportistas a gastar más”, señaló Storani.
En la Asociación de Propietarios de Omnibus Escolares, Turismo y Afines (Apoeta) están de vacaciones debido al receso escolar. Por lo tanto, no se ha podido contactar a sus miembros para conocer su opinión.
La seguridad
El director general de Tránsito del Gobierno de la Ciudad sugirió que la mejor manera de sujetar el cinturón al auto es “con una arandela grande debajo del punto de sujeción y hacer un tornillo pasante para lograr distribuir el esfuerzo en una superficie mayor. Eso incrementa la resistencia”.
“Incrementará la seguridad de los transportados, de eso no cabe duda. Pero cuesta dinero, entonces puede ser que eso dificulte aún más la puesta en práctica efectiva de la ley”, dijo Storani.
“También hay que utilizar cintas aprobadas bajo las normas IRAM que garantizan la resistencia”, dijo el ingeniero Storani.
El tipo de asiento y el punto de agarre también influyen en el tipo de cinturón por escoger. Los micros, a diferencia de las combis, tienen barral para agarrarse y todo esto influye a la hora de seleccionar el mejor tipo de cinturón de seguridad.
La ley de tránsito fue promulgada en febrero de 1995, antes de la creación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Por tal motivo, el Gobierno de la Ciudad adhirió a la ley luego de su creación.
Lo mismo sucederá con esta nueva ley. “Tenemos que estudiarla muy bien y después decidir si adherimos o no”, dijo el director general de Tránsito.
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