LOS ÓMNIBUS NO ENTRAN A BARRIO SAN LORENZO
Al menos 30 vecinos se congregaron el viernes en la esquina de Juan Díaz de Solís y Amenabar _frente a la vecinal de barrio San Lorenzo_, para manifestar su hartazgo, indignación y desconcierto por el estado en que se encuentra la zona.
A diez minutos de auto del microcentro, el barrio es otra postal del abandono en el que están inmersos los santafesinos de menos recursos. Las líneas de colectivo no entran desde hace algunos años. Falta iluminación, arreglo de calles, desmalezamiento y seguridad para los trabajadores, que se ven obligados a tomar remises para evitar los asaltos.
Pronto se van a cumplir tres años de que la inundación cubrió las casas por completo. Desde esa época, ninguna unidad de transporte público de pasajeros volvió a pisar San Lorenzo. El motivo: mal estado y falta de seguridad en las calles.
María Teresa y Lidia son vecinas desde hace más de tres décadas. La primera contó que “antes entraban las líneas 2 y 10”, y el 5 lo hace “hasta calle San José”. La otra voz reclamó la presencia del intendente, “para que vea que no han arreglado nada”.
No piden asfaltar todo el barrio, sino “que arreglen General López, 3 de Febrero, Amenabar y Entre Ríos. Son pocas cuadras”, resaltó Lidia.
A la ausencia de transporte se suma la escasa iluminación de algunas calles, una preocupación para María Teresa, que piensa en lo que pueda ocurrir dentro de unos meses con “los chicos que vuelven de la escuela a las 6 de la tarde”, cuando ya es de noche.
En desacuerdo
Desde la esquina opuesta a la ronda de vecinos, una murga de muchachos ensayaba ritmos de comparsa y canciones de tribuna, dificultando la charla. Según indicaron varias personas, la presencia de los tamborileros no era fortuita, porque “siempre practican en la otra esquina”.
Ocurre que la protesta se organizó al margen de la vecinal y esto habría sido interpretado como una afrenta.
Romilda Galeano confirmó que “convocamos a los medios porque tenemos grandes problemas”, y por ese motivo “pedimos la intervención de la vecinal San Lorenzo, que no cumple ninguna función”. Su declaración se repitió entre los demás, que se quejaron porque “no hay un sólo lugar donde canalizar los problemas”.
“¡Queremos que nos mejoren la calidad de vida!”, fue la expresión de Alejandra, que acto seguido pidió la limpieza de cunetas, “que aquí nadie se ocupa”. En cuanto a la recolección de residuos, se mostró conforme, porque “pasan siempre a las 7 de la mañana”.
Los otros reclamos se reiteran y superponen. “Llueve 20 mm y tenemos que hacer defensas”. “Hace 20 días que no tenemos luz en Juan Díaz de Solís, desde General López hasta Uruguay”. “Llamamos a la EPE y nos mandan a hablar con la Municipalidad”. “Acá las ambulancias tienen que entrar con el comando”. “Cuando se corta la luz no viene nadie”.
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