LOS ÓMNIBUS URUGUAYOS NO VIAJARÁN A ARGENTINA TRAS SEMANA SANTA
Uruguay reforzó ayer sus reclamos por los cortes en los puentes internacionales, sin aludir a la instalación de las papeleras, al involucrar a la Organización de Estados Americanos (OEA) y a la Organización Mundial del Comercio (OMC) en el conflicto. Al mismo tiempo, las empresas de ómnibus del país oriental amenazaron con no hacer viajes a la Argentina si persiste el bloqueo. No obstante, desde la Casa Rosada se dejó en claro la disposición para “negociar” con la administración de Tabaré Vázquez.
Más allá de las demandas, el canciller uruguayo, Reinaldo Gargano, dijo que su país no quiere transformar el conflicto con la Argentina “en una guerra sino buscar el camino por métodos pacíficos, negociando firmemente y que operen todos los mecanismos internacionales”.
Pero una nueva consecuencia del conflicto por la construcción de las plantas celulósicas se confirmó a través de las amenazas de las empresas de transporte de larga distancia uruguayas, que no descartaron suspender los servicios de ómnibus hacia la Argentina después de Semana Santa si siguen los cortes de rutas y pasos fronterizos.
El gerente general de la Compañía Oriental de Transporte SA (COT), Guillermo Mateos, adujo que los cortes en Entre Ríos hicieron incrementar los costos para las empresas del rubro.
Paralelamente, el ministro de Transporte de Uruguay, Víctor Rossi, admitió que su gobierno “no puede exigir” a una empresa del sector que cumpla “cuando está perdiendo dinero”.
“Las empresas tienen autorización para cumplir con un determinado recorrido. Pero, si el camino está cerrado, no es culpa de ellas”, explicó el funcionario charrúa.
La amenaza de las empresas de pasajeros se sumó a las quejas planteadas por el transporte de carga por los cortes que vienen realizando desde hace meses los pobladores entrerrianos que rechazan la instalación de las pasteras.
Los asambleístas de las ciudades de Gualeguaychú y Colón continúan con los bloqueos de los pasos fronterizos a Uruguay. Concordia es el único acceso por tierra habilitado, pese al nuevo reclamo del gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti (ver aparte).
En tanto, la Casa Rosada mantuvo su posición en el sentido de que el informe de los expertos al Banco Mundial (BM) favoreció a la Argentina, que viene reclamando a Uruguay y a las empresas papeleras información, y no descartó un severo impacto ambiental.
Al igual que lo expresado por el canciller Jorge Taiana, el representante especial para Asuntos Ambientales Internacionales del Ministerio de Relaciones Exteriores, Raúl Estrada Oyuela, admitió que en el diferendo bilateral “siempre es posible negociar”.
“Ojalá se presente la posibilidad, pero lamentablemente hay una empresa que frustró la negociación que tenía que darse”, dijo el diplomático en alusión a la finlandesa Botnia.
Desde la orilla uruguaya, Gargano aseguró que representantes de la OEA visitarán “muy pronto” el país oriental, en el marco del conflicto que mantiene con la Argentina.
Incluso fue más allá: señaló que los bloqueos de dos de los tres pasos fronterizos entre Argentina y Uruguay “violan los principios básicos del comercio internacional”, por lo que Montevideo recurriría a la OMC. También podría pedirle a la Corte Internacional de La Haya “una inspección ocular” en esa zona.
No obstante, Gargano descartó una ruptura de relaciones diplomáticas con la Argentina al advertir que “están totalmente locos” aquellos que alienten esa posibilidad.
La polémica por las papeleras continuó encendida, en especial por las declaraciones del experto canadiense en temas de contaminación ambiental Wyne Dwernychuk, quien sostuvo que “hay una excesiva preocupación” en la Argentina sobre el tema.
Dwernychuk, uno de los especialistas que elaboró el último informe para el BM, consideró que “no se justifica” que Botnia y la española Ence suspendan la construcción de sus plantas.
Aunque reconoció que las dos papeleras vertirán en el río Uruguay efluentes químicos que podrían provocar “daños menores”.
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