LOS PADRES NO QUIEREN PAROS Y OPTAN CADA VEZ MÁS POR LOS COLEGIOS PRIVADOS
“Sí, anotémoslo acá porque seguro que no va a haber paros; y la cuota la pagamos con la ayuda de los abuelos”. Angela convenció a su marido para que el nene de ambos empiece el colegio en la Dante Alighieri. Y, como ellos, muchos padres tomaron la misma decisión ayudados por una mini reactivación económica que se evidencia en algunas familias. A esta altura, las inscripciones en las escuelas particulares con vistas al ciclo lectivo 2006 aumentaron un 10 por ciento aproximadamente y, en algunos institutos ya no hay cupo mientras que en otros los chicos permanecen en lista de espera.
En otras palabras, no hay lugar, por ejemplo, en los tradicionales establecimientos confesionales como el Sagrado Corazón, Nuestra Señora del Huerto, La Salle, Misericordia, Adoratrices o Virgen del Rosario. “La demanda está prácticamente colmada”, reveló a La Capital el presidente de la Junta de Educación Católica (Jaec) Rosario, Walter Van Meegrot.
Y lo propio existe con otras instituciones privadas de renombre como el colegio San Bartolomé o la Dante Alighieri, aun teniendo en cuenta de que no tienen idéntico perfil socioeconómico.
La responsable del Servicio Provincial de Enseñanza Privada (Spep), María del Carmen Quaglia, notó que se está presentando “una buena matrícula de reinscripción”. Es más, confesó que llegaron pedidos al Ministerio de Educación tendientes a que se desdoblen cursos o se abran nuevos, por lo que se evidencia una demanda mayor. “Hasta los hermanitos de quienes ya son alumnos se que quedaron sin lugar”, admitió.
Listas de espera
Generalmente, los colegios abren sus inscripciones en octubre y el lapso para anotarse se extiende hasta diciembre. Sin embargo, hasta hace unos años nadie imaginaba que ya en noviembre iba a haber estudiantes en lista de espera. “Tuvimos pedidos de creación de cursos en octubre”, reveló la funcionaria.
De todos modos, no justificó esta situación sólo por el fantasma de los paros que asusta a muchos padres. “Podría ser un motivo”, estimó aunque por los pasillos de las escuelas de gestión privada es un secreto a voces.
Para Quaglia, los papás seleccionan generalmente un perfil de enseñanza para sus chicos y, en este sentido, se orientan hacia determinados establecimientos educativos. Además, “ahora quizás la gente puede pagar una determinada cuota que antes le era imposible”, reflexionó. Cabe destacar que el gobierno provincial autorizó este año un incremento en las cuotas de la mano de las subas salariales.
Según pudo saber este diario, las oficinas de decenas de entidades particulares vienen siendo visitadas por los padres ya desde julio para averiguar detalles relacionados con las inscripciones. “Es mucha la gente que ha estado averiguando”, contó un referente del colegio Alemán.
En rigor, el administrador del San Bartolomé, Alberto Contribunale, destacó que “se registró un crecimiento de inscriptos respecto de los años anteriores”, circunstancia que atribuyó a la “reactivación económica y a que muchas actividades se abarataron en moneda fuerte y el valor de la cuota ha sido menor”.
Además, sostuvo que si bien no se comenta directamente, es sabido que “no se va a presentar el problema de los paros”. Si hubiera que marcar un nivel de la enseñanza que muestre claramente este suba, es sin dudas el inicial. “Tenemos chicos en lista de espera”, puso de manifiesto Contribunale al señalar que esto “no había ocurrido antes”.
Por otro lado, el San Bartolomé muestra un plus interesante. En 2006 abrirá una sucursal en Fisherton con un cupo de 75 alumnos que ya está cubierto.
“Hay una cantidad atractiva de chicos para las salas de 5”, sostuvo, por su parte, el contador de la Dante Alighieri, Mariano Bocchini. En este caso, se trata de los llamados alumnos externos, que ingresan por primera vez y que no tienen hermanos en esa institución. A éstos se les hace más difícil conseguir un pupitre en determinados sitios ya que quienes cuentan con familiares o son hijos de docentes tienen prioridad.
Según el profesional, los padres suelen reconocer ciertas cuestiones que colaboran en la elección de un ámbito de educación privada. “Tienen buenas referencias de estos colegios a partir de que saben que hay refrigeración en el verano, calefacción en invierno, seguridad y buenas normas de higiene, aparte de muy pocas huelgas”.
Al decir de Van Meegrot, en tanto, “hay que ser sinceros y expresar que la matrícula fue subiendo año tras año en los últimos cuatro períodos”, lo que equivale a un cinco por ciento anual. Más aún, en las escuelas privadas destinadas a los chicos de un nivel medio-bajo la suba es superior al 10 por ciento. En este sentido, citó como ejemplos algunos colegios técnicos que no superan los 30 pesos de arancel y donde los padres demuestran una mayor disponibilidad a solucionar las contribuciones económicas y hasta han logrado saldar deudas.
De todos modos, el aumento de las inscripciones es menor en el tercer ciclo de la EGB y el polimodal, donde no se nota tanto la brecha de la suba.
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