LOS PAGOS ATRASADOS SUMAN U$S 23.700 MILLONES
Por el default de la deuda declarado en 2001 la Argentina terminará este año con atrasos por US$ 23.700 millones en el pago de los servicios de capital e intereses de deuda, casi el doble que la cifra acumulada al 31 de diciembre de 2002, cuando los compromisos postergados sumaban US$ 12.634 millones. Esta cifra se integraba por US$ 7714 millones en concepto de capital y US$ 4286 millones por intereses.
“Dada la política de diferimiento de pagos, se proyectan atrasos a fines de 2003 por un monto de servicios de capital e intereses que alcanzaría US$ 23.700 millones”, según un informe de la Jefatura de Gabinete de Ministros girado al Congreso.
La cifra adquiere relevancia porque se refiere a compromisos que se suman a los pagos futuros que el país deberá realizar una vez que salga del default y regularice su relación con los acreedores. El monto en mora supera en forma amplia los US$ 13.100 millones de reservas que hoy tiene el Banco Central y equivale a cerca del 25% del PBI medido en dólares.
Renegociación
El informe de avance sobre el Presupuesto Nacional 2004 que la Jefatura de Gabinete giró al Congreso Nacional indica que “estos compromisos (los US$ 23.700 millones) serán regularizados en el marco de la renegociación de la deuda con los acreedores externos”. Además, en este reporte se proyecta que “en función del déficit previsto y los servicios de la deuda a ser atendidos” las necesidades de financiamiento del sector público no financiero alcanzarán un total de $ 42.636 millones, que al tipo de cambio de 2,80 por dólar sumarían US$ 15.227 millones.
Las necesidades se dividen en $ 11.274 millones de intereses y $ 31.362 millones en concepto de amortizaciones de capital. Se atenderán a través de dos vías:
Los desembolsos de los organismos multilaterales de crédito.
El programa monetario que elabore el Banco Central.
“En este contexto, el financiamiento para el próximo año estaría dado por los organismos internacionales, en el marco de un acuerdo de más largo plazo que el vigente hasta el momento, y del BCRA hasta los límites acordados en el programa monetario”, se detalló.
El informe ofrece además una confirmación oficial del monto de la deuda externa en default a diciembre de este año y sujeto a reestructuración: US$ 76.701 millones, distribuidos en 152 bonos, 14 monedas y 8 regímenes legales.
A pesar del peso de estos futuros pagos, el “informe de avance” del Presupuesto, cuyo proyecto definitivo debe elevarse al Congreso antes del próximo 15 de septiembre, prevé reducir algunos impuestos y acentuar el énfasis en el gasto social, en ciencia, en tecnología y en la obra pública pendiente, y anticipa un nuevo régimen de coparticipación federal.
Junto con una reforma impositiva “gradual” y un proceso de renegociación única de la deuda pública, éstos constituirían los lineamientos presupuestarios, con un superávit primario programado para el sector público en 2004 que el Ministerio de Economía enfatiza que no será inferior al actual, es decir, del 2,5 por ciento. La reestructuración que encara el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, será bajo un único proceso de renegociación de la deuda.
La Jefatura de Gabinete también promete que en 2004 se pondrá el acento en el plan antievasión, en la consolidación del proceso de bancarización y en las modificaciones en la fiscalización tributaria aduanera y previsional, además de aplicar una reasignación y racionalización de gastos burocráticos (como la duplicación de funciones y lo que define como “ineficiencias administrativas”).
Sobre la reforma tributaria, el Ministerio de Economía anticipa que será por etapas.
“Se irá avanzando lentamente, pero consolidando cada una de las etapas y obteniendo gradualmente el consenso de la sociedad”, se subrayó en el informe. Pero se consignaron los primeros tributos que podrían caer con la reforma. “Podría analizarse la reducción de los derechos de exportación”, se indicó en el documento, aunque ésta estará supeditada a la situación fiscal y a la variación del tipo de cambio.
Además, se procedería a derogar en forma gradual algunos tributos, como el impuesto a la ganancia mínima presunta. Y se revisarán los actuales regímenes de promoción.
Inversión y salarios
Otros puntos salientes del informe de la Jefatura de Gabinete son:
Política de ocupación y salarios en el sector público: continuarán los topes en los sueldos de los funcionarios políticos, que no podrán superar el salario mensual fijado del Presidente ($ 3000). Pero se consigna la posible apertura de las negociaciones colectivas dentro de la administración pública en sus niveles inferiores.
Inversión pública: se priorizarán los proyectos en ejecución y, en cuanto a los proyectos nuevos, se concederá mayor prioridad a aquellos destinados a la atención de emergencias contra las inundaciones.
Consecuencias de la cesación de pagos
Horst Köhler
El titular del Fondo Monetario Internacional (FMI) pretende que el país alcance un acuerdo con los acreedores privados afectados por el default. Además, habrá un acuerdo con los organismos internacionales de crédito.
Guillermo Nielsen
El secretario de Finanzas planea diseñar un menú de opciones para la reestructuración de US$ 76.701 millones afectados por el default.
El gobierno nacional asegura que los atrasos acumulados desde la cesación de pagos declarada a fines del 2001 se irán regularizando una vez que se llegue a un acuerdo con los acreedores externos.
Números de la deuda
US$ 23.700 millones
Es el nivel de atrasos de la deuda soberana proyectados para fin de este año, según la Jefatura de Gabinete de Ministros.
US$ 12.634 millones
Fue la mora registrada a fines del 2002, por lo que el nivel de atrasos en diciembre duplicará los compromisos pendientes.
US$ 76.701 millones
Es el monto de la deuda soberana sujeta al plan de reestructuración con los acreedores privados afectados por el default.
US$ 15.227 millones
Son las necesidades de financiamiento del sector público no financiero previstas para el año próximo según la Jefatura de Gabinete.
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