LOS PAÍSES ASIÁTICOS RECUERDAN A LAS VÍCTIMAS DEL TSUNAMI UN AÑO DESPUÉS
El ‘tsunami’ del 26 de diciembre de 2004 —la catástrofe natural que más fondos ha movilizado hasta la fecha— alcanzó la magnitud nueve en la escala de Richter y afectó sobre todo a Indonesia, Sri Lanka, Maldivas, Tailandia, Mianmar, Malasia, India y Somalia.
Los actos oficiales que tienen lugar en recuerdo de las miles de víctimas, entre ellos los españoles Manuel Vila y Manuel Perdiguero, incluyen un minuto de silencio, ofrendas florales y ceremonias religiosas siguiendo los ritos budista, católico, protestante, musulmán, hindú y sij.
En una de las primeras ceremonias, el presidente indonesio, Susilo Bambang Yudhoyono, participó en el minuto de silencio en la mezquita de Baiturrahman en Banda Aceh, una de las zonas costeras asolada por el maremoto.
Frente a representantes de gobiernos extranjeros, organizaciones no gubernamentales (ONG) y víctimas, Yudhoyono subrayó que, además de muerte y destrucción, “el ‘tsunami’ plantó las semillas para una solidaridad humana sin precedentes”, y dio las gracias a toda la comunidad internacional por la ayuda ofrecida.
En Tailandia, el primer ministro Thaksin Shinawatra y uno de los miembros de la familia real que perdió a su hija con el desastre han confirmado su asistencia a la conmemoración que tendrá lugar en Pukhet.
Con dos minutos de silencio, toques de corneta y tañido de campanas Sri Lanka homenajeó hoy la memoria de las cerca de 35.000 personas que murieron hace un año en la isla como consecuencia del ‘tsunami’ que azotó el Sudeste Asiático.
El presidente Mahinda Rajapakse subrayó que “Sri Lanka recibió una ayuda sin precedentes por parte de las naciones amigas, así como donaciones de personas y organizaciones, y nunca pudimos imaginar, hasta que la tragedia del ‘tsunami’ nos alcanzó, que el mundo pudiera estar lleno de tanta buena voluntad y que la gente pudiera ser tan benevolente”.
Más de 5.000 millones de euros
La ayuda internacional sumó más de 5.000 millones de euros y los fondos fueron sobre todo privados, cuando lo habitual es que esta ayuda proceda de fuentes oficiales, según un informe realizado por Dara, agencia independiente de evaluación de desastres, para la Coalición de Evaluación del ‘Tsunami’.
Pero las cosas tampoco han mejorado demasiado para los supervivientes, según un informe de la ONG Intermón Oxfam, el 80% de las personas afectadas por el ‘tsunami’, todavía vive en refugios a la espera de recibir una vivienda estable.
Otro informe del Centro de Información de la ONU subraya que un alto número de supervivientes sigue forzado a vivir en condiciones que incumplen los estándares internacionales de derechos humanos.
Sólo en Banda Aceh (Indonesia) unos 67.000 afectados por el ‘tsunami’ todavía viven en tiendas o pequeñas barracas y muchos de ellos se desesperan por la lentitud con la que avanzan los trabajos de reconstrucción.
“Hace unos meses nos ofrecieron ir a vivir a una barraca, pero dijimos que no porque lo que queremos es volver lo antes posible a nuestra tierra”, dice Nita, una acehnense de 34 años que vive en uno de los campamentos de desplazados a las afueras de la capital.
La falta de tierras disponibles es muy acuciante en la ciudad de Aceh, donde una zona habitada por al menos 120.000 personas ha quedado permanentemente sumergida tras el desastre.
A pesar de la lentitud y los obstáculos, pocos se dan por vencidos y en Banda Aceh pueden verse a diario procesiones de camiones llenos de madera, ladrillos, uralita y otros materiales de construcción hacia las zonas que hace un año desaparecieron bajo las olas.
En Sri Lanka el retraso es mayor, pese a que Intermón Oxfam admite que se ha hecho un esfuerzo importante para mejorar las viviendas temporales, y en la India se han construido ya o están en obras 9.000 de las 130.000 casas permanentes que se necesitan en el estado más afectado, Tamil Nadu.
Desde lo ocurrido, las ONG desplazadas en la zona han trabajado en colaboración con organizaciones locales en tareas como la reconstrucción de infraestructuras (carreteras, escuelas, hospitales), construcción de refugios, potabilización de agua y distribuyendo recursos higiénicos para la prevención de epidemias.
Una reconstrucción lenta
El 45% de los más de 89 millones de euros recaudados por las ONG lo gestionó Cruz Roja (más de 40 millones de euros); Cáritas se situó en segundo lugar (25 millones), seguida de Intermón Oxfam (7,3), Médicos sin Fronteras (3), Manos Unidas (2,8), Médicos del Mundo (2,6), Medicus Mundi (1,4) y Ayuda en Acción y la Fundación Vicente Ferrer, poco más de un millón de euros.
La ONU ya ha advertido que el proceso de reconstrucción en los países del océano Indico azotados por la ola gigante no ha hecho más que empezar y podría durar una década.
Tras admitir que la ayuda de emergencia de la comunidad internacional no tuvo precedentes —con la aportación de 13.600 millones de dólares—, ha reconocido que aún hay un largo camino que recorrer.
Por su lado, Margareta Wahlstrom, secretaria general adjunta para Asuntos Humanitarios de la ONU, ha hecho un llamamiento para que la respuesta generosa de la comunidad internacional continúe en esta etapa de reconstrucción, cuando los fondos ya no van a parar ni al organismo mundial ni a las organizaciones no gubernamentales.
“El riesgo más importante es que la gente se olvide de los afectados, por lo que es importante que los países continúen con los compromisos que adquirieron en 2005”, señaló.
Este contenido no está abierto a comentarios

