LOS PIBES DEL SUB 21 LE GANARON A INGLATERRA POR 8 A 0
Se fueron encadenando, uno tras otro, y en sus viajes al fondo del arco inglés llevaron gestos de alegría, de incredulidad, de asombro. Fueros ocho los goles. Y justo a Inglaterra. Por eso el sabor de la goleada es doble, triple o más grande todavía. Porque un partido con Inglaterra es un clásico, un superclásico. En cualquier categoría. Y entonces, si de golpe un equipo con la celeste y blanca le mete ocho a los ingleses, el sabor de la goleada se torna enorme. Demasiado dulce como para saborearlo un rato nomás. Este triunfo logrado ayer por los pibes de Hugo Tocalli en el torneo Esperanzas de Toulón ya se metió en la historia con la prepotencia de un resultado impactante.
La carita del rubio arquero del Tottenham Hotspur, Robert Burch, terminó siendo la síntesis del desamparo. Su técnico, Les Reed, sólo aportó resignación del lado de afuera de la raya de cal. Este equipo había caído en su debut 3 a 0 ante Portugal. Ya había exhibido sus flaquezas. Argentina, por su parte, había arrancado venciendo a Japón 1 a 0 con aquel golazo de tiro libre de ese talentoso mediocampista de River, Javier Mascherano. Pero ayer, en el Stade des Costieres de Nimes, el Sub 20 argentino, por este campeonato Sub 21, se dio todos los gustos.
Abrió la cuenta Marquitos Charras, ese pibe extrovertido con hambre de gloria que nació en Central pero que antes de llegar a Primera ya fue transferido al CSKA Sofía, de Bulgaria. Aumentó Emanuel Rivas, el delantero de Independiente, y cerró el parcial del primer tiempo el otro atacante, Gastón Fernández, la Gata de River.
Germán Herrera, el chico de Rosario Central, marcó el cuarto ya en el complemento. Leon Hylton, en contra, hizo el quinto. Gastón Fernández el sexto… A esa altura Argentina hacía lo que quería, esencialmente sobre el sector izquierdo del ataque. Pisaba el acelerador, centro y gol. La fórmula se repetía y los ingleses, sin embargo, no sabían cómo neutralizarla. El séptimo lo hizo Osmar Ferreyra de tiro libre (le pelota se desvió en la cabeza de Craig Dove, que estaba en la barrera) mientras que Germán Herrera cerró la cuenta haciendo el octavo de la gran goleada. Y eso que estos partidos duran ochenta minutos, diez menos que los de Primera…
Obviamente esta es la mayor goleada que una selección de Argentina le propinó a una de Inglaterra. Es más, ni en la exitosa era de José Pekerman un equipo juvenil llegó a convertir ocho goles en un partido. Desde Pekerman para acá, los triunfos más abultados habían sido 7-0 a Hungría, también 7-0 a Bolivia, ambos amistosos (el primero en 1998 y el segundo en 2000) y ya durante el Mundial Sub 20 de 2001, 7-1 a Jamaica. Con Tocalli de técnico, el Sub 17 goleó 7-0 en 2000 a Burkina Faso (amistoso en Francia) y 7-1 a Costa Rica en 2002 (un torneo menor en Venezuela).
Pero lo de ayer, claro, tiene otra magnitud. Porque Inglaterra implica historia, linaje, y también rivalidad en su máxima expresión. Esta vez los ingleses, más que los creadores del fútbol, fueron los simuladores. Porque se rindieron a los pies de los pibes. Fueron más bien una sombra ante el seleccionado nacional, que mañana, desde las 15 hora argentina, enfrentará a Portugal por la tercera fecha del certamen y con su autoestima bien alta.
¿Llegará Argentina a lograr su tercer título en Toulón? El primero, en 1975, mostró la felicidad plena de aquellos juveniles Passarella, Valdano y Gallego, entre otros. El segundo, en 1998, estampó el regocijo en Riquelme, Aimar y compañía.
Después de jugar con Portugal, la Argentina enfrentará el martes a Turquía por la última fecha del Grupo B, que ahora lidera en soledad con seis unidades (ayer Japón y Turquía igualaron 1 a 1; quedó libre Portugal). El ganador accederá directamente a la final de la 31ª edición de este torneo, que se llevará a cabo el próximo sábado. En este plantel que ayer hizo historia en la fantástica Costa Azul, faltan varios de los que irán al Mundial de la categoría, que se desarrollará entre el 27 de noviembre y el 19 de diciembre en los Emiratos Arabes. Faltan Gustavo Eberto, Marcelo Carrusca, Pablo Zabaleta, Gonzalo Rodríguez, Carlitos Tevez, Fernando Cavenaghi… Nada menos.
Allá en suelo árabe también Argentina arrancará en el Grupo B, enfrentando a España, Malí y Uzbekistán. Pero ésa será otra historia. Porque todavía retumba este viernes de gloria. El día del gol.
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