LOS PIQUETEROS COPARON LOS PEAJES Y PROFUNDIZARON LA INTERNA EN EL PJ
El gobierno nacional insistió ayer en que “no va a cambiar” su política frente a las protestas piqueteras, aunque esto “tenga un alto costo político”. La respuesta oficial se produjo luego de que una organización de los denominados grupos “duros” levantara las barreras de peajes de tres autopistas que unen el conurbano bonaerense con la Capital Federal.
La nueva embestida piquetera provocó otro punto de quiebre entre kirchneristas y duhaldistas. El ministro del Interior, Aníbal Fernández, exhortó a Alfredo Atanasof a que se “calle la boca”, y afirmó que por una “burrada” que dijo el diputado cuando era jefe de Gabinete del gobierno de Eduardo Duhalde “tuvimos dos muertos” en el puente Pueyrredón.
Fernández aludió, de esta manera, a los asesinatos de los piqueteros Maximiliano Kosteki y Darío Santillán en junio del 2002, cuando Duhalde era presidente y a raíz de esta situación tuvo que adelantar las elecciones generales.
Si bien Atanasof replicó de inmediato a Fernández, al pedirle al ministro que “escuche a la gente y que le pregunte qué es lo que piensa acerca de los permanentes cortes de rutas y de calles”, la respuesta más contundente llegó de parte de Alberto Santillán, el padre del joven asesinado.
“Kirchner y Duhalde son cómplices. Atanasof y Aníbal Fernández son la misma porquería. Los muertos no son de ellos, son nuestros”, opinó (ver aparte).
Fernández calificó, a su vez, de “provocación” la actitud de Atanasof, quien acusó al gobierno de haberse convertido en el “conductor del partido piquetero”.
“Yo no polemizo con Atanasof, sólo recuerdo que aquella vez que dijo semejante burrada nos significó dos muertos en el Puente Pueyrredón”, embistió el funcionario.
Para Atanasof, en cambio, la “utilización política que está haciendo el ministro Fernández de lo sucedido en Avellaneda es una falta de respeto a toda la sociedad en general, y al dolor de las familias de los manifestantes asesinados en particular”.
“Lamento que el ministro entienda que opinar, que decir públicamente lo que piensa una gran parte de la sociedad sea una provocación, porque probablemente el saber escuchar sea la mayor virtud que debe cumplir un funcionario público”, agregó.
El ex jefe de Gabinete se defendió después de las acusaciones de Fernández, al decir que como el ministro “no puede confrontar ideas” con él, intenta descalificarlo “desde lo personal” y vincularlo con un hecho que le es, aseguró, “absolutamente ajeno”.
Uno de los voceros del Movimiento de Trabajadores Desocupados Aníbal Verón, Juan Cruz Dafunchio, interpretó que los dichos de Fernández a Atanasof “confirman que el gobierno de Duhalde es culpable de los asesinatos”.
“Efectivamente Atanasof dijo antes de ese día que cortar el puente era una declaración de guerra y después nos tiraron con plomo”, afirmó Dafunchio.
El MTD emitió un comunicado para pedir “juicio y castigo a los responsables de la masacre del 26 y condena a aquellos que ocupaban cargos de responsabilidad política al momento de los hechos”.
Enumeraron al entonces presidente Duhalde y a su jefe de Gabinete, Atanasof; al gobernador Felipe Solá y al secretario de Seguridad Juan José Alvarez, entre otros.
El presidente Néstor Kirchner, por su parte, aseguró ayer que “nunca se cierra” el diálogo con los sectores piqueteros, al hablar con la prensa durante la recorrida que realizó en la fábrica Megalcuer, del partido bonaerense de Pilar.
Tras recorrer las instalaciones de esa firma, Aníbal Fernández sostuvo que la política del gobierno frente a las protestas piqueteras “no va a cambiar” y que “no se va a reprimir”, a pesar de que esto “tenga un alto costo político”.
En este marco, el Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD) que dirige Raúl Castells levantó las barreras de peajes en tres autopistas que unen el conurbano con la Capital para “garantizar la libre circulación de autos contra las mafias de los peajes” y exigir la entrega de alimentos y planes sociales al gobernador Solá.
Los manifestantes del Mijd se concentraron desde las 10.30 en la autopista Ricchieri, frente al Mercado Central, y desde las 11 en la autopista Buenos Aires-La Plata, a la altura del peaje Hudson, y en Panamericana y 197, permaneciendo allí hasta la tarde.
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