LOS PIQUETEROS LEVANTAN HOY LA PROTESTA
Los piqueteros liberarán hoy el Ministerio de Trabajo, tomado desde el viernes último por el Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD) y el Movimiento Sin Trabajo (MST). Así lo decidieron ayer Raúl Castells y Gustavo Giménez, los líderes de esos grupos.
Estas agrupaciones piqueteras se sumarán esta tarde a la manifestación contra la reforma laboral presentada por el Gobierno. Dejarán de lado a las 16 el campamento que habían instalado en la avenida Leandro N. Alem, que causó grandes problemas a los comerciantes de la zona, además de provocar notorios trastornos en el tránsito.
No obstante, Castells mantuvo la iniciativa de realizar masivos cortes de accesos a la ciudad de Buenos Aires el lunes próximo. Aunque aclaró que comenzarán a partir de las 17 para no molestar a quienes regresen de sus vacaciones, en un día de habitual recambio turístico. También adelantó que el jueves próximo movilizará su gente para cortar rutas de todo el país.
Tanto el Gobierno como los piqueteros confirmaron que no hubo negociaciones en estos días para que se levante la toma del Ministerio de Trabajo. Castells reclamaba por 250.000 subsidios dados de baja en los últimos meses. En la Casa Rosada habían calificado como una “extorsión” la acción piquetera, que exigía una solución inmediata antes de abandonar el edificio de la cartera laboral.
No bien se conoció la noticia del levantamiento del campamento piquetero previsto para hoy, los funcionarios y los jefes de la protesta se adjudicaron a sí mismos supuestos triunfos políticos por el desenlace del enfrentamiento.
En la Casa Rosada comentaron ayer que fue un éxito la estrategia de no negociar ni reprimir.
Desgaste interno
En las cercanías del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, se habló del aislamiento que habría llevado a Castells a levantar su protesta. Esa línea de pensamiento oficial sostuvo que ese grupo piquetero sufrió el desgaste interno por los días en la calle y el rechazo de la gente.
Diferente visión fue la de Castells, que consideró que en un nuevo “round” contra el Gobierno consiguió instalar el debate sobre las irregularidades en el reparto de los planes Jefes y Jefas de Hogar.
Gustavo Giménez, principal referente del grupo piquetero que es apoyado por el Movimiento Socialista de los Trabajadores, aseguró: “No tomamos como una derrota irnos del ministerio sin lograr nada. No vamos a aflojar en nuestro plan de lucha; encararemos medidas más duras”.
La amenaza piquetera de aumentar la protesta no intranquilizó al Gobierno. En declaraciones a Radio El Mundo, el ministro del Interior, Aníbal Fernández, relativizó el poder de Castells y sus adherentes. “No va a cortar nada”, fue la respuesta directa del funcionario.
Y agregó: “Primero habló de 40 planes, después de 80, después de 150 y después de un cuarto de millón; le encanta, es un cliché caminando, define un cliché , lo pone, lo cuenta y con eso trata de definir una estrategia política, porque no es en defensa de nadie lo que está haciendo. Lo que hace es política, a veces dudo de si no está pagado por alguien para hacer lo que está haciendo”.
El Gobierno, mediante sus habituales voceros, subrayó que no negociará con los grupos piqueteros que considera contrarios a la política oficial. Quienes marcan las directivas de comunicación oficial insistieron ayer en que el presidente Néstor Kirchner ni siquiera le prestó atención a la protesta piquetera, porque -argumentaron en el Gobierno- la situación por la deuda pública ocupó todo su tiempo.
Sin embargo, en el final de la jornada el Presidente asistió a un acto en Gregorio de Laferrére en un asentamiento clave de la Corriente Clasista y Combativa (CCC). Acompañado por los piqueteros de ese distrito Luis D´Elía y Carlos Alderete, Kirchner pidió que “no nos enfrentemos entre argentinos, tengamos tolerancia”, en abierto mensaje al grupo que lidera Castells.
No obstante, Castells -expulsado de la CCC hace dos años- ratificó que continuará con sus acciones directas de protesta. En esta ocasión logró instalar su propio vallado de seguridad -con los elementos del Ministerio de Trabajo- para interrumpir el tránsito en la avenida Alem, donde varias carpas con los colores amarillo y celeste del MIJD albergaron a quienes pasaron las noches cerca del Ministerio de Trabajo.
Durante estos días de ocupación piquetera del espacio público la Policía Federal no tuvo órdenes -ni judiciales ni políticas- de intervenir, salvo para ordenar en lo posible el tránsito y garantizar la seguridad de los locales comerciales del lugar.
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