LOS PIQUETEROS OCUPAN LA PLAZA DE MAYO
Las diferentes columnas de piqueteros se manifiestan sin incidentes en el centro porteño, en un reclamo que prácticamente paraliza el centro porteño y pone a prueba el hasta ahora exitoso operativo de “disuasión” que implementaron las fuerzas de seguridad. La manifestación es vigilada por un fuerte operativo policial, que busca evitar que se repitan los graves incidentes ocurridos el 16 de julio pasado.
Los diferentes grupos llegaron a Plaza de Mayo luego de realizar diferentes marchas, con reclamos diversos. Una de las columnas arrancó con una manifestación frente al Palacio de Tribunales, donde estudiantes universitarios y piqueteros reclamaron contra el juicio oral a dos estudiantes, que debía comenzar hoy pero fue suspendido y no se celebrará antes de octubre próximo. Los dos alumnos de la Universidad de Buenos Aires (UBA) están acusados de incautar urnas tras una dudosa elección que ganaron en 1999 los radicales de Franja Morada.
Por otra parte, militantes del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD), de Raúl Castells, se concentraron en la estación de trenes de Constitución, adonde llegaron de diversos puntos del Gran Buenos Aires. Luego, la columna marchó hasta el ministerio de Justicia, donde reclamó la liberación de piqueteros detenidos en Jujuy. Y más tarde protestaron frente a la Casa de Santa Cruz -en 25 de Mayo al 300-, a favor de desocupados que mantienen tomada una planta petrolera en Caleta Olivia. Luego irá hasta la Casa Rosada.
Otra de las manifestaciones arrancó en el cruce de las avenidas 9 de Julio y Belgrano. Fueron militantes y dirigentes de la Corriente Clasista y Combativa (CCC) y del Movimiento de Trabajadores Desocupados (MTD) Aníbal Verón.
Todos los sectores fueron arribando a la Plaza de Mayo, con la intención de protestar frente a la Legislatura, donde se preveía votar hoy artículo por artículo las reformas al Código Contravencional. Pero ante los vallados que colocó la Policía a una cuadra de todos los accesos al edificio, diferentes grupos dieron la vuelta por la plaza de Mayo y se detenían frente al Cabildo. Algunos de ellos comenzaban a marchar rumbo al Congreso, para protestar contra la ley de Responsabilidad Fiscal, que podría ser debatida hoy.
El cuestionado modo en que las fuerzas de seguridad afrontaron los incidentes el 16 de julio pasado, precisamente cuando se iba a debatir en particular el Código, terminó llevando a la salida del Gobierno del ministro de Justicia, Gustavo Beliz, el secretario de Seguridad, Norberto Quantin, y el jefe de Policía, Eduardo Prados.
El plan oficial ideado a partir de entonces para evitar incidentes en las manifestaciones callejeras se basó en una fuerte presencia policial y en una estrategia de disuasión. Hoy comenzó a tomar forma desde muy temprano en el centro porteño, con el armado de extensos vallados en los puntos de la ciudad donde pasarían las diferentes protestas. A eso se les sumaron unos 1.500 policías con escudos y sin armas letales.
La especial atención sobre la sede legislativa se notó esta mañana. El tramo peatonal de la calle Perú, frente a la Legislatura, está cortado al tránsito desde cerca de las 8.
Esta jornada de protestas es un test clave para esa estrategia del nuevo ministro de Seguridad, Héctor Rosatti. Los dirigentes piqueteros coincidieron en acusar al Gobierno de montar el despliegue policial como una amenaza represiva. Sin embargo, tanto en el Gobierno como en los sectores piqueteros confiaron en que las marchas se harían en paz. Algo que por ahora ocurrió.
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