LOS POLÉMICOS PLAGUICIDAS SE QUEDARON EN CÓRDOBA
Como consecuencia de la firme negativa del gobernador Jorge Obeid a que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Alimentaria (Senasa) trasladara a la ciudad de San Lorenzo doce toneladas de pesticidas con DDT, el organismo nacional llevó ese material que tenía almacenadas en su depósito del barrio de Alta Córdoba a un predio de enterramiento sanitario que la empresa Cliba, a cargo del servicio de recolección de residuos, tiene en la localidad cordobesa de Bouwer.
Obeid había criticado duramente al Senasa por no haber sido informado oficialmente y replicó esa medida afirmando: “A quienes quieran venir a tirar cualquier porquería a la provincia de Santa Fe los vamos a meter presos”.
En el marco de la gran repercusión alcanzada por las publicaciones de La Capital y La Voz del Interior, funcionarios cordobeses y del Senasa, acordaron llevar los plaguicidas a Bouwer, que no será el lugar de recepción definitiva de los residuos, ya que el ente sanitario sólo tiene una autorización provisoria de quince días para guardarlos allí. Si ese plazo vence, el organismo nacional deberá solicitar una nueva autorización a la Agencia Córdoba Ambiente.
Por su parte, la directora de Prevención y Gestión Ambiental de la Municipalidad de Córdoba, Diana Raab, señaló al Senasa como “el responsable de buscar la deposición final de estos productos”.
Hasta el viernes pasado, el destino final iba a ser un depósito sanitario ubicado en la ciudad santafesina de San Lorenzo, pero el gobierno de la provincia indicó que iban a prohibir el ingreso a su territorio.
Organismos ambientalistas sostienen que el destino ideal sería Francia o Bélgica, donde poseen tecnología para anular la toxicidad de los plaguicidas.
Asimismo, el área de Salud de la Municipalidad planea realizar un estudio epidemiológico de la zona y está prevista para hoy una reunión entre representantes de salud del municipio y vecinos en el Centro Cultural de Alta Córdoba para organizar cómo se llevará a cabo el trabajo.
Aunque estos residuos se encontraban en el depósito de Alta Córdoba desde hace más de tres décadas, recién fueron almacenados en adecuadas condiciones de aislamiento a fines de marzo de este año. Hace dos semanas una serie de análisis realizados por la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud de Córdoba a 36 vecinos de Alta Córdoba, determinaron que 28 personas tenían restos de plaguicidas en la sangre.
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