LOS PRESOS DE CAMPANA GANARON EL "MUNDIAL" DE LAS CÁRCELES
Yo reconozco que me mandé una macana y es por eso que estoy guardado por un robo calificado. Sólo espero que el juez revise mi caso y, ahora que falta poco para que termine mi condena, tenga en cuenta mi comportamiento para decidir sobre mi libertad.”
Quien contó parte de su breve historia penal, pero habló como lo hace un goleador estrella de un domingo futbolero ante las cámaras de televisión, no fue otro que Daniel “Gambeta” Alix, el habilidoso número 9 del seleccionado de “Suecia” —Unidad 41 de Campana—, autor de los golazos con los que su representativo se adjudicó por 2 a 0 la final del primer Mundial Interunidades de la provincia de Buenos Aires. La final “Suecia”-“Australia” (U.P. 15 de Batán) se jugó ayer en el Estadio Ciudad de La Plata.
“Quiero agradecerles a las autoridades carcelarias que nos dieron su confianza para jugar este Mundial, que nos abre la cabeza y nos hace pensar que es mejor estar jugando a la pelota con los amigos que andar jodiendo a la gente por ahí”, reconoció la figura de “Suecia”.
Experiencia inédita en el mundo, este certamen, del que participaron 32 unidades penitenciarias divididas en 8 zonas, tuvo su fiesta de coronación en un entretenido juego de 50 minutos que dirigió el ex árbitro Angel Sánchez y fue seguido a la vera del campo de juego por las autoridades provinciales de Seguridad y por el gobernador Felipe Solá, que dio el puntapié inicial.
Tuvo momentos cálidos el cierre del máximo torneo tumbero. La felicidad de muchos familiares que se llegaron hasta el monumental escenario platense y que alentaron a sus familiares, esta vez sin rejas de por medio, con banderas, dedicatorias y conmovedoras muestras de afecto. O la profesional dedicación del técnico Carlos Bilardo, un invitado de lujo que corrió a atender al “Chino” Escobar, el 7 de “Togo” —equipo que obtuvo el tercer puesto—, que se sacó el codo de un golpe. Desde el piso y emocionado al ver a su benefactor, el
“Chino” Escobar le pidió una lapicera al Narigón para sacarle un autógrafo al paso.
De la entrega de premios participaron el embajador de Australia, Peter Hussin, y el encargado de Negocios de Suecia, Andreas Danielsen, que se tomaron bien en serio la ceremonia de premiación a los jugadores, que, en todo momento y pese a algunas patadas que podrían estar emparentadas con sus antecedentes, se mantuvieron dentro de la corrección y las buenas costumbres.
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