Los prestadores de los balnearios en Gualeguaychú ya perdieron media temporada
El río Uruguay sigue alto y bajará lentamente.Pese a que el río Uruguay bajó ayer y se ubicó en 10 metros, el desagote del agua que baja de la cuenca del río Gualeguaychú sigue siendo lento y como resultado, la mayor parte de los espacios de recreación, camping y veraneo en los balnearios no pueden funcionar con normalidad. Con las lluvias de ayer, el proceso de escurrimiento será aún más lento. “Al ser paulatina la bajante, le permitirá a los prestadores turísticos ir preparando el camping y el acceso pero las playas no se normalizarán hasta fin de mes, hasta que el río baje a 1,70 m y creemos que eso sucederá dentro de dos semanas, creemos que para la última semana de enero las playas volverán a estar habilitadas”, señaló Daniel Hernández, director de Defensa Civil de la Municipalidad de Gualeguaychú. Si el tiempo llegara a normalizarse y no hubiera fuertes lluvias como las que se registraron a principio de este mes, en la que llovieron más de 250 milímetros en diez días, la situación podría mejorar. De acuerdo a estimaciones de Defensa Civil de la Municipalidad, los prestadores turísticos que tienen balnearios en el Camino de la Península y sobre la Costanera, podrían comenzar a poner en condiciones sus playas en la última semana de enero, para comenzar a recibir a los turistas el fin de semana del 30 de enero.
Cada inundación significa costos extras para los prestadores turísticos, que ya debieron hacer una fuerte inversión al inicio de la temporada para acondicionar el balneario. Ahora tendrán que rastrillar la playa para limpiarla del limo acumulado y acondicionar nuevamente las cantinas entre otros sectores de servicio como los baños públicos.
Este fenómeno climático también preocupa al Sindicato de Empleados Gastronómicos, debido a que pese a estar a mediados de enero aún no saben a ciencia cierta cuanto empleo estacional generará la temporada.
Los balnearios son quienes, más empleo estacional genera en el sector, en promedio permite que entre 400 a 500 personas encuentren empleo en este tipo de emprendimientos turísticos por tres meses incluyendo a Ñandubaysal que desde hace días padece la crecida del Uruguay.
Al menos la mayoría de las playas lograron conservar la arena, porque la crecida no fue con correntadas fuertes. No obstante para el resto de la temporada reina una etapa de incertidumbre sobre el clima y no se sabe que sucederá en febrero, cuando históricamente la ciudad alcanza su pico turístico, publicó El Argentino.
Fuente: Análisis Digital
Este contenido no está abierto a comentarios

