LOS PRODUCTORES DE CARNE AMENAZAN CON MEDIDAS DE FUERZA
En respuesta a la amenaza del Gobierno de subir al 25% las retenciones a las exportaciones de carne si no baja el precio en el mercado local, el titular de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), Javier Jayo Ordoqui, advirtió que los productores están dispuestos a “tomar medidas de acción directa”.
Después de que fracasaran las negociaciones con los representantes del sector, el Gobierno anunció el miércoles que subiría las retenciones para contener los valores de venta al mercado interno, pero ayer voceros oficiales dijeron la medida está en suspenso mientras se monitorea cómo se comportan los precios al público tras la “amenaza” y que si bajan quedaría sin efecto (Edición impresa). Con el mismo objetivo, el Gobierno ya había subido las retenciones del 5% al 15% hace dos semanas.
Entrevistado por radio Del Plata, el presidente de CARBAP señaló que después de una “silenciosa lucha” de los ganaderos y mientras se llevan a cabo “un montón de trámites” para poder exportar, un nuevo aumento de las retenciones los dejará “afuera de los mercados” internacionales.
La posibilidad de responder a la amenaza con medidas de fuerza, entre las que Jayo Ordoqui mencionó los “camionetazos”, se decidirá el jueves en una reunión del Consejo de la Confederación.
Por su parte, el presidente de la Cámara de la Industria Frigorífica, Américo Bermejo, evaluó, sobre el posible incremento de los impuestos, que sería “lamentable tomar medidas traumáticas que hagan irreversible la situación” y adjudicó los últimos aumentos en el precio de la carne a una cuestión estacional a la que se sumaron las restricciones a la faena, una medida con la que se manifestó de acuerdo aunque dijo que probablemente el momento elegido para adoptarla “no fue feliz”.
El presidente de la Federación Agraria Argentina, Ulises Forte, coincidió con el titular de CARBAP en que “si suben las retenciones al 25% sería el principio del fin de la industria de la carne” y condicionó la aceptación de las retenciones del 15% y la consecuente resignación de rentabilidad a que se desarrolle “un plan ganadero integral para garantizar el crecimiento de la ganadería” y a que “SENASA empiece a funcionar como SENASA y no sea el desastre que es en este momento”.
Al mismo tiempo, y con una postura que muestra disidencias entre algunos segmentos del sector, Forte responsabilizó del fracaso del acuerdo con el gobierno a “la intransigencia de algunos sectores privilegiados que no resignan una moneda”. “Hablo de los grandes exportadores de carne”, aclaró.
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