LOS PUMAS ESPERAN EL TEST CON OPTIMISMO
Cambió el paisaje, pero por esa maravillosa naturaleza que recibió Sudáfrica, el mar y las montañas continúan acompañando esta gira de Los Pumas. Atrás quedó Ciudad del Cabo con el océano Atlántico y su Montaña de la Mesa, y ahora es el turno de Port Elizabeth, con el Indico, sus playas extensas, su puerto que pretende ser uno de los más importantes de Africa y su municipio que lleva el flamante nombre de Nelson Mandela. Atrás quedó el gran empate contra Sudáfrica A y ahora llega la parada brava, porque mañana, en el Telkom Park, quienes estarán enfrente serán nada menos que los poderosos Springboks. Por eso, los argentinos ya entraron en clima para el último test de gran envergadura antes del 10 de octubre, cuando les toque inaugurar el Mundial de Australia frente a los Wallabies campeones del mundo.
Marcelo Loffreda y Daniel Baetti, los entrenadores, decidieron para el encuentro que se jugará a las 15 (las 10 de Argentina) armar una mezcla entre los dos equipos que salieron a jugarle a Francia en Vélez, pero con mayoría de los que afrontaron el último de los dos triunfos, aquel del drop agónico de Gonzalo Quesada. Serán los 15 que Clarín anunció hace un par de días, cuando se conoció el conjunto que enfrentaría a Sudáfrica A. Es decir, no hubo grandes sorpresas y por eso entrarán a la cancha Juan Hernández; José Nuñez Piossek, José Orengo, Felipe Contepomi, Diego Albanese; Quesada, Nicolás Fernández Miranda; Lucas Ostiglia, Gonzalo Longo (en su debut como capitán), Rolando Martin; Rimas Alvarez, Ignacio Fernández Lobbe; Mauricio Reggiardo, Mario Ledesma y Roberto Grau. Al banco irán Federico Méndez, Santiago González Bonorino, Patricio Albacete, Santiago Phelan, Matías Albina, Hernán Senillosa y Bernardo Stortoni. Martín Scelzo quedó descartado porque su lumbalgia necesitará al menos una semana más de descanso.
El plantel tomó todavía más confianza después del duro choque con Sudáfrica A y aunque nadie se anima a decirlo públicamente, la gran mayoría siente que mañana es posible dar otro golpe histórico. Se palpa en las miradas y en los movimientos. En el descontracturante chapuzón que los jugadores se dieron por la mañana en las cálidas aguas del Indico y en la intensa práctica nocturna de una hora y media que realizaron por separado backs y forwards en el precioso complejo de la Universidad de Port Elizabeth. En las primeras horas en el hotel Protea Marine, enfrente de la playa, y en la cena que todos compartieron en un restorán del centro de la ciudad.
La confianza también se basa en que los Springboks no arribarán en su mejor momento. El entrenador Rudolf Straeuli escucha críticas desde todos los ángulos y para el test hizo cirujía mayor con respecto al triunfo sin brillo de hace 15 días contra Escocia, en Johannesburgo, pues dispuso siete cambios. No sólo eso: la estrella Joost van der Westhuizen irá al banco y el medio scrum será Craig Davidson. Tampoco estará como apertura André Pretorius (engripado), pero su lugar lo ocupará Louis Koen, un excelente pateador.
Loffreda y Baetti observaron ayer por la tarde el video de ese test entre los Boks y Escocia. Y ahí se nota claramente que los sudafricanos son letales cuando tienen espacios y el rival se desconcentra. Por eso también sirve la experiencia del test del 29 de junio del año pasado, en Springs, cuando Los Pumas dejaron demasiado la pelota adentro de la cancha sin apoyo, se desordenaron en la marca y se llevaron una dura caída por 49-29. Pero pasaron casi 12 meses. Y en ese tiempo Los Pumas han crecido.
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