LOS PUMAS LE GANARON A FRANCIA POR UN BOTÍN MÁGICO
Los Pumas, calidad y ese pie letal
Explota Vélez. Estalla el corazón Puma. Esa fiesta del final, esa explosión de todos, dentro y fuera de la cancha, tiene un drop que lo detonó: fue Gonzalo Quesada, a los 41 minutos del segundo tiempo, el que se quedó con los aplausos, con la gloria, para vestirse de héroe como en otras oportunidades. Ese drop les dio la victoria a los Pumas sobre Francia por 33-32. Pero la celebración tiene otros fundamentos que justifican y enaltecen este éxito agónico. Porque sirvió para que la Argentina se quedara por primera vez en la historia con una serie (partido y revancha) ante los bleus. Porque es la séptima victoria en el historial de 37 partidos. Y, quizá lo más importante, porque la Argentina tuvo un desempeño superlativo, de esos que se venía debiendo desde hace tiempo. Hay que remontarse a diciembre de 2001, en River, ante los All Blacks, para encontrar una actuación como la de anoche.
El arranque del partido mostró las mismas condiciones del primer partido. Porque la Argentina salió decidida a atacar. Y como en aquella oportunidad, pisó el ingoal francés a los dos minutos, esta vez con el talentoso Juan Hernández.
Sin embargo, el desarrollo del partido no fue el mismo. Al menos del lado argentino, las diferencias fueron notorias. Los Pumas no sólo tuvieron mucha más obtención que en el primer test, sino que además dispusieron de calidad de pelotas. Eso le facilitó al equipo jugar más, animarse a más; todos mostraron una profunda vocación por arriesgar. Y ése fue el cambio sustancial respecto del sábado último.
Al menos en esa etapa funcionó el scrum y sacó buenas pelotas desde el line, generalmente al fondo de la hilera. Y los tres cuartos hicieron circular la pelota. A partir de la clara obtención, se pudo concretar un juego completo en segundas y terceras fases. Y también fue buena la distribución ofensiva: trabajó muy bien en los rucks, con poca gente, para poder ocupar todo el ancho de la cancha. Virtudes, todas ellas, que le permitieron terminar el parcial 21-12.
Sorprendió Francia tras el descanso. Porque Jauzion apoyó a los 40 segundos y golpeó a la Argentina. Los franceses mostraron audacia, sentían que tenían que ganar este partido. Y se jugaron la vida.
Todo se hizo cambiante. Los Pumas tuvieron un lapso de confusión e hicieron uso de su habitual garra para sostener la avalancha bleu. Y el encuentro cambiaba de manos a cada instante. Fue emotivo: los dos atacaban, los dos arriesgaban. Pero apareció el pie mágico de Quesada; como en Gales 99. Y se hizo héroe otra vez. Aunque en esta ocasión, para sostener una victoria que fue construida en calidad de juego. Así combinados, garra y talento volvieron a dar frutos.
Buena respuesta del público
Viernes a la noche, día laborable. Condimentos que parecía que podían conspirar contra la convocatoria para el partido con Francia. Sin embargo, 16.000 personas estuvieron en Vélez, apenas por debajo del primer test-match. La gente seguía llegando a la cancha cerca de la media hora del primer tiempo, poco después de las 20.
Los otros partidos nocturnos (Australia y Nueva Zelanda) se jugaron en River, pero con un equipo menos atractivo se decidió jugar en Liniers. En agosto, para el Panamericano, anoche se especulaba con jugar con Uruguay en el Estadio Unico de La Plata
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