LOS PUMAS LLEGARON A 50 PUNTOS Y BAJARON A GALES
La imagen del final, la de los 22 integrantes del plantel reunidos en el medio de la cancha, fue la mejor síntesis de la batalla que acababa de finalizar. Porque esos 22 Pumas, titulares y suplentes, habían sentido el cansancio, el rigor y la tremenda dinámica de un test match extraño. Habían transcurrido 93 minutos —los 80 reglamentarios más los 13 de tiempo adicional dados por el árbitro irlandés Donal Courtney— a un ritmo infernal, con más errores que aciertos, con más defectos que virtudes , y el capitán Gonzalo Longo les pidió el último esfuerzo a sus compañeros. Entonces todos juntos dieron la última vuelta a la cancha de Atlético Tucumán para recibir el último aplauso de la gente. A paso lento, con el cuerpo acalambrado pero con el alma satisfecha porque Argentina acababa de lograr la tercera victoria de su historia ante Gales. Fue por un apretado y atípico 50 a 44. Pero pudo haber sido por otro resultado. O, a fuerza de sinceridad, hasta pudo haber perdido el seleccionado nacional si en el último ataque galés a Sonny Parker no se le caía la pelota hacia adelante. Por momentos, está claro, el equipo rindió satisfactoriamente. Y por otros estuvo lejos de una buena actuación. Pero quedan aspectos para destacar, puntos para celebrar y facetas para mejorar…
Si bien la imagen del conjunto argentino en la primera mitad del segundo tiempo tuvo brillo por momentos a raiz de los tries que se fueron sucediendo a medida que aumentaba la desorganización defensiva de su adversario —fueron cinco en los primeros 25 minutos y tres de ellos llegaron en los primeros seis—, en el balance también hay que meter en la bolsa un aspecto de la actuación Puma en la mitad inicial. Porque después de un comienzo parejo en el que Felipe Contepomi y Henson sumaron con el pie a través de dos penales cada uno, Gales empezó a ganar la lucha de los forwards con un argumento simple: a similar obtención, los galeses sacaban más rápido la pelota de las formaciones y generaban peligro. Claro que ahí apareció la defensa Puma basada en el tackle y la organización, ya que el rival, como estaba previsto, utilizó muy bien todo el ancho del terreno. Los abanderados en eso de apuntarle y derribar cuanta camiseta roja anduviera dando vueltas por ahí fueron, sobre todo, los tres cuartos, con Felipe Contepomi y los wines Núñez Piossek y Borges a la cabeza. La mejor muestra fue un ataque a fondo galés comandado por Jason Forster (de lo mejor en su equipo) en el que el tucumano Núñez Piossek tackleó dos veces en forma consecutiva a Williams y Duncan Jones. Bancaron Los Pumas, con actitud defensiva y a la espera de alguna chance que a esa altura aparecía lejana, y mantuvieron su ingoal cerrado mientras Felipe Contepomi seguía equilibrando con su puntería la pelea personal con el pateador galés.
Hasta que a los 31 minutos de ese primer tiempo que se consumía sin mayores emociones, Gaitán puso otra vez en evidencia su talento y cortó la línea de ventaja superando con sendos amagues dos tackles galeses. La pelota llegó a la punta derecha y cuando Senillosa buscó con decisión, el capitán Charvis cometió un penal grosero que además derivó en la tarjeta amarilla. Los Pumas, entonces, aprovecharon la oportunidad y a los 32, después del scrum cercano al ingoal, una buena combinación entre Albina—amagó buscar el ciego y dio el pase— y Longo, terminó con el try del octavo. Courtney apeló al video ref y en la repetición, después de tres tomas diferentes, se vio claramente como el capitán apoyaba.
Con el 19 a 9 se fueron al descanso y en el arranque Argentina volvió a ser oportunista. A los 29 segundos Borges apoyó después de una muy buena jugada del equipo tras un maul. Dos minutos más tarde aumentó el propio Borges y a los 6, Felipe Contepomi (la gran figura) pasó entre todo el pack de Gales para marcar un gran try. Fueron tres golpes tremendos, tres mazazos que hubieran derribado a un equipo de otro nivel. Pero Gales encontró el primer hueco a los 10 con el try de Peel y el segundo 13 minutos más tarde con la conquista de Forster. Un try de Gaitán y otro de Manuel Contepomi llevaron a los 25 minutos el marcador 50 a 23 favorable a Los Pumas.
Ahí empezó a sentirse el cansancio y aparecieron las desconcentraciones. Los delanteros seguían empardando la posesión en las formaciones fijas (buen rendimiento del line) pero en lugar de esconder la pelota, de bajar el ritmo con el maul por ejemplo, la inexperiencia de algunos provocó que Gales encontrara espacios en la primera línea de tackle que supo aprovechar. Un try de Charvis, uno de Parker y otro de Luscombe ya en el descuento encendieron la luz de alarma para que Los Pumas terminaran sufriendo y la gente pidiera a gritos el final. Que llegó para permitir el desahogo y la alegría de haber empezado el nuevo camino con una victoria. Que siempre suma para encontrar el mejor camino.
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