LOS PUMAS PERDIERON CON LOS WALLABIES
Lógica pura, por más que duela. Fue derrota clara de Los Pumas, inobjetable, de esas que se aceptan sin chistar. Es que los campeones del mundo, sin lucir ni mucho menos, se las ingeniaron para marcar las diferencias en los momentos justos. Cuando había que marcarlas, como después del try de Corletto, a minutos del final, que abrió una pequeña ventanita. Pero no, ahí otra vez Australia sacó a relucir su contundencia y no hubo con qué darle. Es así y no hay vueltas.
Se sabía que no era un partido más, de esos que se salen a jugar relajados y sin presiones. Enfrente había muchos desafíos: el debut en el Mundial y nada menos que ante el campeón del mundo. Entonces, ante ese panorama, Los Pumas salieron a jugar. Y en el primer tiempo, vale decirlo, no desentonaron. Al contrario, por momentos jugaron de igual a igual e incluso también fueron superiores.
Claro que Australia, cada vez que atacó, fue una aplanadora. Y así encontró los espacios para desequilibrar, desde uno y otro lateral.
Por ese ese resultado parcial de la primera parte (14 a 3 en favor de los locales) pudo ser menor, ya que Felipe Contepomi tuvo un par de chances para descontar, pero su patada no lo acompañó. Es más, hasta hubo chances por los laterales, donde Núñez Piossek se proyectó varias veces con peligro.
En el segundo tiempo se dio una situación extraña. Primero, ninguno de los dos lució. Se equivocaron en forma repetida y las imprecisiones aprecieron en uno y otro sector. Australia se tiró unos metros atrás y dejó que Los Pumas si vinieran. y Los Pumas fueron, con los ojos cerrados y sin ideas. Conclusión: de contra, los locales tenían todo en badeja. Increíblemente, salvo Sailor, no aprovecharon esto. ¿Cuidaron piernas porque era el debut en el Mundial? Quizás. Lo cierto que es que los minutos pasaron y el resultado terminó emparentándose con la lógica.
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