LOS PUMAS, POR OTRO GOLPE.
No hay antecedentes en Argentina de dos selecciones que entre un test y otro hayan cambiado entre ambas nada menos que un equipo entero. Los Pumas presentarán esta noche en la cancha de Vélez ocho cambios con respecto a los 15 que el sábado ganaron por 10-6 mientras Francia dejará afuera a siete de los que perdieron la primera batalla. Claro que los motivos que utilizaron los entrenadores son diferentes. Marcelo Loffreda y Daniel Baetti creen que el de hoy es un partido ideal para probar a jugadores que pelean por un puesto con vistas al Mundial. Bernard Laporte, en cambio, no tuvo otra opción luego de la floja tarea de algunos hombres que llegaron hasta aquí para ganarse un lugar, pues los titulares se quedaron en su país.
Loffreda y Baetti pudieron plasmar su idea de rotar jugadores esencialmente porque siempre la victoria en el primer test (hoy se irá por el primer doblete en una serie con Francia) otorga aire para este tipo de cambios. Quizá eso, el resultado a favor, fue lo mejor que lograron Los Pumas, porque en el juego sólo lucieron una brillante defensa. Pero mucho no podrán solucionar los que hoy ingresarán a las 20.10 al césped de Vélez si no se mejoran las dos formaciones claves para conseguir la pelota: el scrum y el line. Si eso no se logra, será difícil saber si Gonzalo Quesada está en condiciones de recuperar la camiseta número 10, si Hernán Senillosa puede convertirse en el wing que tanto se busca, si el chico Juan Martín Hernández es capaz de ser un suplente de lujo de Ignacio Corleto o si José Orengo seguirá peleando a la par de Manuel Contepomi por un lugar en el centro de la cancha.
Será éste un test en el que, más que nunca, habrá que apuntar a mejorar en el juego por sobre la búsqueda del resultado. Roberto Grau y Federico Méndez quizá le den más firmeza en la primera línea al scrum, una materia en la que no rindió el sobreviviente del primer test, Martín Scelzo. Rimas Alvárez será el que intentará solucionar los problemas con los saltadores (aunque buena parte del éxito dependerá de que Méndez mejore como lanzador) y en la tercera línea, la lesión de último momento de Gonzalo Longo, ofrecerá una buena oportunidad para observar si Lucas Ostiglia es una opción de categoría para un puesto clave como el de octavo.
Otro punto de atención estará esta noche en la pareja de medios. Por primera vez en el ciclo Loffreda-Baetti no estarán Agustín Pichot y Felipe Contepomi dentro de la cancha. Nicolás Fernández Miranda ya se mostró el sábado anterior, y mucho no pudo hacer detrás de un pack que entregó pocas pelotas limpias. Pero tanto para él como para Gonzalo Quesada es una gran noticia que ambos vuelvan a jugar juntos. Ambos se conocen desde sus épocas de juveniles en Hindú y esto, sobre todo, le otorgará mucha más seguridad al apertura, quien no está en el equipo desde el año pasado, cuando en la derrota contra Sudáfrica quedó aún más expuesta su falta de feeling con Pichot.
No tendrán que hacer mucho los dos equipos para ofrecer algo más de juego que el del primer test. Quizá no ayude demasiado la hora y el día para que Vélez luzca con más gente. Lo que sí es seguro es que el de hoy es un partido para mirar hacia el futuro.
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