Los que sobreviven al accidente de tránsito
Norma Obai, Jefa del Departamento Médico del hospital Vera Candioti, que hace 22 años trabaja en ese centro asistencial, reflexionó hoy sobre las secuelas que las colisiones dejan en las personas y brindó algunos datos relacionados con el trabajo que a diario se realiza en el efector.
Norma Obai /Radio Eme)En primera instancia, comentó que “los que sobrevivien a accidentes viales llegan a rehabilitación mucho tiempo después de estar en un hospital de agudos y, muchas veces, tienen secuelas tan graves que son irrecuperables”, como “pérdida de masa encefálica, traumatismos craneales, impedimento de comunicarse, etc.”. En tanto, “los que sí tienen posibilidad de recuperación, con los que tienen lesiones en la columna de más o menos gravedad de acuerdo al accidente, pueden o no caminar, recuperar control de esfínteres, es decir, autonomía”.
En este momento, Obai comentó que “en internación tenemos 20 % de las camas” ocupadas por “lesionados en accidentes de tránsito: 10 % con traumatismo encéfalo craneano y 10 % con síndromes medulares de los cuales solo uno ingresó con excelente pronóstico porque fue algo no tan grave”.
A la hora de analizar las reglas, más o menos generales, que se repiten casi a diario, la profesional explicó que la mayoría de los protagonistas de las colisiones “iban en moto sin casco”. A ello sumó que un gran porcentaje, casi la totalidad de los lesionados tiene menos de 30 años de edad.
En cuanto a la labor que los trabajadores del hospital “Dr. Carlos Vera Candioti”, la jefa comentó que ante el paciente “no está el médico solo”, aunque éste sea “el emergente”, sino que “trabajamos con un equipo” compuesto por “psicólogos, enfermeros, asistentes sociales, terapistas ocupacionales, terapistas físicos”, etc., además del taller propio de prótesis y ortesis que se encarga de elaborar el equipamiento si el sujeto en cuestión es carenciado y sin obra social.
Sin embargo, también recordó las tareas que se llevan adelante, en muchísimos casos, en tratamientos ambulatorios, que se completan con personas que abandonaron la internación pero necesitan “mantenimiento de la marcha o la comunicación”.
Este contenido no está abierto a comentarios

