“Los reclamos por accidentes armados crecen pero no es sencillo detectarlos”
Los fraudes contra aseguradoras por falsos accidentes de tránsito con lesionados registran un marcado aumento en Rosario. Lo señalan las compañías, a las que estas maniobras les significan importantes quebrantos económicos, que refieren la existencia de auténticas redes ilícitas para montar las trampas. Estas presuponen la participación de médicos, policías, abogados y mecánicos en una trama generadora de dinero fácil y abundante: según las firmas que responden por siniestros, un caso donde las lesiones no existen pero se fingen puede reportar entre 5 y 8 mil pesos, mientras que aquellos donde hay víctimas heridas -por ejemplo con escoriaciones, distensiones o fracturas- pueden producir hasta 50 mil pesos.En un amplio informe, este diario enumeró en su edición de ayer las artimañas más comunes: personas que aprovechan una lesión previa y aducen que fue producto de un accidente, otras que se arrojan contra autos en movimiento, algunas que se provocan nuevas heridas a partir de un siniestro real y otras que llegan a fracturarse para elevar los montos de los reclamos son algunas de las variantes que no asombran a los agentes de seguros. A menudo con el patrocinio profesional de médicos particulares o de hospitales que dan aviso sobre pacientes lastimados que sirven para preparar una demanda, abogados que las alientan y las preparan y policías que confeccionan actas de choques inexistentes."En Rosario es muy clara la suba de siniestros con lesionados, pero detectar los fraudes no una empresa fácil", dijo Fernando Boriotti, apoderado de Aseguradores del Interior de la República Argentina (Adira). "Los hechos se agrandan, se arman o se inventan. En las compañías es sabido que existen rutinas, que hay personal médico en algunos efectores públicos que están conectados en estas cadenas, que hay abogados que participan. Las compañías están más activas, intercambian información y se vinculan más para evitar las maniobras. Pero son siempre más las que no se descubren", planteó.Los accidentes y los papeles Por su parte, el titular del Sistema Integrado de Denuncias de Accidentes de Tránsito (Sideat), Gustavo Badosa, señaló que optimizar los mecanismos de relevamiento de pruebas en los siniestros puede ser eficaz para bajar el porcentaje de fraudes. El organismo, que se dedica al estudio y la prevención de los accidentes de tránsito, concentra las denuncias de los hechos en los que no hay lesionados dentro de los límites de Rosario, mientras que en los otros actúa la policía."La policía no cuenta con todos los elementos necesarios para el relevamiento de pruebas y el Sideat podría hacer valiosos aportes técnicos para mejorar las actas de los accidentes. Y eso podría contribuir a prevenir los fraudes, bajar el porcentaje. Sin embargo, en estos casos hay mucho dinero en juego, y eso implica estructuras muy grandes, que están aceitadas desde hace muchos años y que van mucho más allá de la policía o de las actas".Badosa agregó que es importante combatir este tipo de fraudes porque no sólo vulneran a las compañías de seguros sino a toda la sociedad, ya que "estas situaciones terminan encareciendo el costo de los seguros".El titular del Colegio de Abogados de Rosario, Mario Holand, no quiso opinar sobre el caso pese a que profesionales matriculados por la entidad que él preside están señalados por las aseguradoras como artífices de las tramoyas. La consulta se basaba en el contenido de una lista confeccionada por las compañías, facilitada a este diario, donde figura una treintena de abogados locales dedicados a armar reclamos falaces. "Es domingo, es un tema muy complejo. Llámeme mañana", sugirió Holand.Por el contrario, el presidente del Colegio de Médicos, Hugo Oteo, aseguró desconocer que haya médicos involucrados en las bandas que montan los fraudes. "Me llamó poderosamente la atención la información porque nunca tuvimos conocimiento de esto. Tampoco sabemos en qué situación puede ser factible que participe un médico, no creemos que sea sencillo que un profesional testimonie un acto que no ocurrió. Además, si viene alguien traumatizado a la guardia, con una fractura, por ejemplo, será atendido por eso más allá de cualquier reclamo posterior que pueda hacerse".Algunas aseguradoras adjudican a los médicos infieles el rol de avisar sobre la llegada de un paciente lesionado que sirve como origen para el inicio del reclamo. También desde allí, y desde agencias de investigación contratadas para desmontar los fraudes, señalan que existen quienes utilizan su formación profesional para provocar lesiones a fin de iniciar demandas.No obstante, Oteo aclaró que en el caso en que se detectase a algún médico participando en alguna especie de fraude "se le cancelaría la matrícula inmediatamente, porque una persona así no tiene nada que ver con el juramento hipocrático". Sin embargo, el titular del Colegio de Médicos insistió en que no conoce ningún caso por el estilo. "No sólo no me consta, tampoco me imagino a un médico haciendo algo como eso", enfatizó.
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