LOS ROCES DENTRO DEL GOBIERNO FRENARON EL CONTROL DE ALQUILERES
Finalmente, el Gobierno decidió archivar la idea de que los contratos de alquiler pasen ante la AFIP. Después de haberle bajado el tono al tema durante el fin de semana, ayer fuentes oficiales aseguraron que la idea quedó descartada, en parte por las divergencias entre la ministra de Economía, Felisa Miceli, y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, encargado de encauzar las negociaciones con el sector.
“No se va a avanzar con ningún monitoreo de la AFIP, el tema quedó descartado”, dijo un alto funcionario del Ministerio de Economía. “Vimos que hacerlo sería contraproducente, porque podría reducir una oferta que ya es escasa y con precios en continuo aumento”, señaló. Desde el Gobierno no quisieron ahondar en el tema, pero negaron que esto sea una forma de ceder antes las presiones de los propietarios.
Según pudo reconstruir Clarín, la decisión oficial de archivar la iniciativa se tomó ante la amenaza de los propietarios de sacar sus viviendas de la oferta de alquiler. Varias inmobiliarias, especialmente las que se concentran en los barrios de mayor demanda como Palermo y Belgrano, anunciaron que el 50 por ciento de las viviendas que tenían en alquiler serían sacadas de la oferta.
El temor de los propietarios era que el registro fuera el comienzo de mayores controles. Y que con la lupa de la AFIP sobre sus propiedades quedaran al descubierto bienes que no estaban declarados y prácticas indexatorias —como los contratos escalonados o los ajustes por inflación—, que están expresamente prohibidas.
Las divergencias entre Miceli y Moreno terminaron de voltear la iniciativa. En el Palacio de Hacienda aseguran que fue el propio Moreno quien, a comienzos de la semana pasada, deslizó la palabra “congelamiento” en conversaciones informales con los actores del sector. “Es parte de su estilo, seguramente lo hizo para meter presión sobre los propietarios, pero no creemos que lo haya pensado seriamente”, contaron en los pasillos oficiales. Así, el Gobierno se vio obligado a desmentir que se estuviera trabajando sobre algún tipo de congelamiento o acuerdo de precios.
Pero ya era tarde. A los propietarios, especialmente los que tienen fresco el recuerdo del congelamiento de los alquileres dispuesto por el gobierno de Juan Domingo Perón, se les erizó la piel. Entonces, buscando descomprimir, Felisa Miceli tomó el tema como propio e impulsó la idea de que todos los contratos pasaran por la AFIP.
La noticia tomó por sorpresa a todos los que se habían reunido con Moreno. El secretario llegó a enterarse antes de que se publicara en los diarios, pero no tuvo chances de opinar. En su entorno aseguran que la medida le pareció desacertada. “Va a terminar restringiendo aún más la oferta”, señaló.
Con el frente interno quebrado y las amenazas de los propietarios de secar la oferta, el Gobierno volvió sobre sus pasos. Así se generó una situación prácticamente inédita: la administración de Néstor Kirchner cediendo ante la presión de un sector.
Ahora el tema volvió al área de Moreno, que esta semana se reunirá nuevamente con inmobiliarias, propietarios e inquilinos. Hay consenso en que la solución a la suba de los precios —los alquileres aumentaron 8,2% en lo que va del año mientras la inflación fue del 5,5%— es aumentar la oferta. Para esto, una de las propuestas que recibió Moreno fue la desgravación impositiva sobre las construcciones destinadas al alquiler.
Pero Miceli rechazó de plano cualquier bonificación impositiva. Para la ministra, el camino es mejorar el acceso de la población al crédito y estimular la construcción en las zonas menos congestionadas de la ciudad.
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