LOS SABALEROS QUIEREN CAMBIAR LA HISTORIA EN EL MONUMENTAL
Colón va por su gloria. Y no porque mañana pueda ser campeón. Es que nunca ganó le ganó a River como visitante y un triunfo representaría un mini título. Así lo tomó el plantel, ya que en vez de estar presionado, está incentivado. Los jugadores quieren ser los primeros en ganarle a los millonarios en Buenos Aires.
La ansiedad por quebrar lo que señala la historia se le suma otro ingrediente. Ya son varios los torneos en los cuales Colón arranca como candidato a pelear arriba y termina en desilusión. Con Maturana no se habla de “objetivos”; si de “partido a partido”. El juego juego del equipo ha ido de menor a mayor y eso lo posiciona como aspirante a cosas importantes. El segundo tiempo frente a Independiente fue su mejor expresión futbolística.
El mejor rendimiento individual se transfirió a lo colectivo. Escaló en su nivel de juego con una interesante base de puntos, obtenidos sin brillar, que le dieron la tranquilidad necesaria para trabajar en la búsqueda de la excelencia, el horizonte de Pacho un eterno “disconforme” como el mismo se define.
El partido frente a River servirá entonces para saber si Colón está decididamente para pelear el campeonato, aunque el discurso sea el de conseguir un lugar en un torneo internacional.
Si mantiene la seguridad defensiva, la rápida salida de mitad de cancha y la capacidad de definición del último partido, tiene chance.
El equipo presentará una sola variante, Jorge Martínez por Héctor González.
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