LOS SECUESTRADORES DE CRISTIAN QUERÍAN COBRAR UN TERCER RESCATE
Las fuerzas de seguridad intensificaron la búsqueda de los integrantes de la banda que secuestró a Cristian Ramaro, el joven estudiante de abogacía de Tigre que fue liberado anoche. Consideran que los delincuentes ya están cercados y que caerían en las próximas horas.
El ministro de Seguridad bonaerense, León Arslanián, confirmó que están “identificados” y que cuentan con “información” detallada sobre el movimiento de los delincuentes. Se trata de una peligrosa banda compuesta por ocho personas. Habrían actuado en otros secuestros y contaban con un poderoso armamento de última generación.
El comisario mayor de la Bonaerense, Osvaldo Seisdedos, uno de los jefes policiales que participó de la investigación del secuestro de Cristian, reveló esta mañana que los delincuentes planeaban tener al joven cautivo una semana más para cobrar un tercer rescate por su liberación.
“La idea de estos sujetos era no liberarlo, tenerlo una semana más y cobrar un tercer rescate. Además de tener a Cristian iban a tener secuestrados a los otros dos empresarios -liberados ayer en Garín-, es decir a tres cautivos al mismo tiempo”, explicó el jefe policial.
En declaraciones realizadas frente a la casa de Cristian, quien anoche recuperó su libertad tras haber estado cautivo ocho días y luego que se pagaran dos rescates, el comisario confirmó que la banda de secuestradores está prácticamente individualizada y estaría integrada por “ocho miembros”.
Según precisó, todos los delincuentes serían “de la zona norte”, y habrían sido una reunificación de resabios de otras bandas de secuestradores desmanteladas en otros operativos policiales”. Cuando se le preguntó si estaban cerca de atrapar a la banda, contestó que prácticamente estaban “cercados”.
Según pudo averiguar Clarín, esta banda sería un desprendimiento de la que a fines de diciembre secuestró a Ernesto Rodríguez, el padre del empresario Jorge Rodríguez, sumado a gente experimentada en secuestros exprés.
Seisdedos señaló que “la familia de Cristian confió desde un principio en nosotros”, con lo que indirectamente negó que hayan actuado de oficio ante la falta de denuncia de los Ramaro.
A todo esto, Arslanián aseguró que por ahora “no hay ningún tipo de indicios que permita” hablar de la participación de policías en el secuestro y por el contrario, dijo estar “muy contento” con “el extraordinario trabajo policial” y de la “fiscal Rita Molina”.
Arslanián ratificó en declaraciones a radio Mitre que “muchos de los miembros de la banda” están siendo buscados por la policía en distintos operativos, “ya tienen pedidos de captura por otros secuestros”.
No obstante, el ministro evitó brindar más precisiones para no interferir en la investigación que lleva adelante la fiscal Rita Molina, y anticipó que en el transcurso de la jornada dará a conocer “un comunicado de prensa con los datos que la fiscal crea conveniente difundir”.
“Se viene trabajando con los operativos policiales y hay mucha información de la misma banda”, afirmó Arslanián. También condicionó “la posibilidad” de recuperar el dinero pagado por la familia Ramaro en los dos rescates, “a la posibilidad de detenerlos”.
Un armamento poderoso
Munición de ametralladora “con largo alcance y poder de fuego muy destructivo” fue secuestrada por la Policía en poder de Leandro Darío Santos, apresado ayer en Garín tras el robo de un Mercedes Benz e imputado ahora como partícipe del secuestro de Cristian.
Se trata de 28 proyectiles calibre 5.56 compatibles con los que se corresponden a una ametralladora M4, dijo el fiscal de Zárate-Campana Juan José Maraggi y agregó que “son proyectiles de alcance muy largo y gran poder destructivo”.
Además, en el procedimiento que hizo ayer en la villa Cri Cri de Garín y que permitió la captura de Santos, tras la liberación de dos comerciantes que estaban cautivos en el baúl de un Mercedes Benz, la policía secuestró dos pistolas calibre 9 milímetros y otra 45. También fueron hallados cargadores de armas calibre 11.25.
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