LOS SENADORES SE AUMENTARON LOS SUELDOS CON CANJES DE PASAJES
: se incrementó de 3 a 6 la cantidad de pasajes que disponen los bloques por cada legislador que lo integra. Ahora cada senador puede cobrar entre 1.800 y 3.000 pesos más (al canjear los pasajes propios por dinero en efectivo), y después reclamar pasajes a su bancada.
Además, se restituyeron 6 pasajes a los senadores de la Capital y la provincia de Buenos Aires, un beneficio que habían perdido tras la crisis del 2001, cuando se limitó los viajes a los que viven a más de 200 kilómetros. Se pueden canjear por 900 pesos en efectivo —a razón de 150 pesos por pasaje— si no los necesitan para viajar, un incremento salarial más directo.
La única que rechazó otra vez este beneficio (ya lo había hecho en el 2001) es la porteña Vilma Ibarra, según reconoció un vocero oficial de la Cámara.
Pero al revés de Diputados —donde se incrementaron los pasajes de cada legislador—, en el Senado se llegó al aumento salarial por un camino indirecto e intrincado. Fue por el sigiloso decreto 601/04, firmado por Daniel Scioli el 26 de mayo pasado y al que Clarín tuvo acceso.
La norma aumentó de 3 a 6 los pasajes que dispone el bloque por cada senador que lo integra. Es decir que el PJ, con 40 legisladores, pasa de 120 a 240 pasajes mensuales (o 2.800 en el año). La UCR pasó de 48 a 96 tramos aéreos para sus 16 senadores (1.152 anuales). Pero no son canjeables por dinero.
Estos se suman a los 20 pasajes con que cuenta cada legislador, que sí pueden ser canjeados por 3.000 pesos que se agregan a su ingreso mensual que, así, llega a los 9.000 pesos. Otra opción, prevista en un decreto del 2003, es que sólo canjeen por dinero 8 tramos, lo que les reditúa sólo 1.200 pesos.
Muchos canjeaban todo o parte de sus pasajes, de acuerdo a su frecuencia de viajes a sus provincias, y pagaban de su bolsillo si no les alcanzaba.
Ahora tienen una mejor opción: entregar sus 20 pasajes personales, hacerse de los 3.000 pesos, y reclamarle a su bloque que les entregue los boletos para viajar por avión a sus provincias.
La relación de pasajes y dinero quedó plasmada, tal vez sin intención, en los considerandos del decreto 601. Dice que “el monto establecido… no guarda correlato con los valores reales y de plaza de los pasajes”, tal como fue planteado “por los bloques políticos mayoritarios”.
La nueva norma administrativa tiene otro costado: darle mayor poder a los jefes de los bloques, que tienen la posibilidad de distribuir a su arbitrio los pasajes que se aumentaron. Se pueden usar políticamente: serán mejor tratados los senadores que voten de acuerdo a las órdenes de la bancada.
Otro de los argumentos —esbozado por una fuente oficialista— fue que de esta manera “se garantiza la presencia de los senadores en las sesiones, que ahora no tienen argumentos para no venir”. Es decir que 20 pasajes aéreos por mes, con los que igualmente cuenta cada uno, no aseguraban la asistencia de los legisladores. El incremento le costará al Senado unos 700.000 pesos anuales.
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