LOS SPURS YA PIENSAN EN OTROS ARGENTINOS.
De muchas cosas se habló dos días después de la coronación de los Spurs como campeones de la NBA, tras vencer a los Nets. En principio, el tema más tratado es la organización de los festejos, que se realizarán hoy, a las 20 (hora de la Argentina) en la ribera del canal del río San Antonio (River Walk) que atraviesa el centro de la ciudad y su culminación en el gigantesco estadio Alamodome. También se habló del gasto que esa celebración insumirá (alrededor de 300.000 dólares) y las ganancias que puede provocar la acelerada venta de ropa distintiva de los nuevos dueños de la NBA.
Pero para los argentinos quizá interese más el futuro de Emanuel Ginóbili y el de algunos otros compatriotas que ya gozaron de cierta consideración dentro de la directiva de los Spurs. En principio, Manu se quedará por un año más, porque así lo marca el contrato, de casi 2.800.000 de dólares por dos temporadas. Vale alcarar que el bahiense está perdiendo dinero con relación a lo que podría haber obtenido en Italia, donde jugó hasta mayo del año último y debió pagar 600.000 dólares –350.000 amortizó San Antonio– para utilizar la cláusula de salida a la NBA. También debe considerarse que en Kinder Bologna iba a cobrar cerca de 1.500.000 dólares, más casa y un automóvil, mientras que aquí sufre el descuento de los altos impuestos estatales y debe proveerse la casa y los automóviles. De todos modos, en esta ciudad ya se habla de que Manu podrá firmar un acuerdo de varios millones de dólares a partir de la temporada 2004/05. Además, una vez concluido su acuerdo con los Spurs será agente libre y podrá escuchar ofertas. Dusty Garza, comentarista de la radio que sigue a todas partes a los Spurs, KCOR, AM 1350, señaló que Mark Cuban, dueño de Dallas Mavericks, le dijo que quiere conseguir a Ginóbili porque le encanta su juego y lo considera ideal para su equipo. Seguramente no será Dallas el único interesado en el argentino dentro de un año, mucho más si repite una buena campaña como la que tuvo como novato.
Pero hay más argentinos en danza. Luis Scola ya fue elegido en el último draft por los Spurs y sigue siendo un objetivo de la franquicia. “No lo traeremos ahora; quizá lo intentemos en dos años. Queremos que madure un poco más en Europa y, además, porque para sacarlo de Tau Cerámica Luis debería pagar 2.000.000 de dólares”, aseguró RC Buford, manager general de San Antonio.
Otro argentino con posibilidades de llegar al conjunto de las espuelas es el santafecino Carlos Delfino, de Skipper Bologna, que se presentará en el draft del 26 del actual. El problema es que ocupa la misma posición de Manu. Además, aquí se comenta que antes los Spurs quieren elegir al francés Boris Diaw-Riffod (base de 18 años y 2,03 de estatura) o a su compatriota Michael Pietrus (escolta de 18 años y 1,99 metro). También interesa Fabricio Oberto y podría tener alguna posibilidad pues tras el retiro de David Robinson y probablemente del veterano Kevin Willis, San Antonio necesitará pivotes. Otros podrían ser el esloveno Rasho Nesterovic (Minnesota) o Karl Malone (Utah), cuya esposa nació en San Antonio y le gustaría volver. También buscan un base (Tony Parker es muy joven y Speedy Claxton se va), que probablemente sea Jason Kidd (Nets), muy amigo de Tim Duncan, o Gary Payton, que mantiene una excelente relación con el DT Gregg Popovich. También se irán de los Spurs Steve Kerr, Steve Smith y Danny Ferry, porque sus contratos son muy altos (25.000.000 de dólares entre los tres). Finalmente, otro argentino llegará a San Antonio, en un mes nada más. Se trata de Julio Lamas, flamante entrenador de Real Madrid, que vendrá a perfeccionarse y a entrenar en el campus de novatos que se realizará en Boston.
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