LOS SUELDOS DEL CAMPO SON LOS MÁS BAJOS DENTRO DEL EMPLEO REGISTRADO
Entre los distintos sectores de la economía que emplea personal “en blanco” se producen diferencias salariales que superan en cinco veces los ingresos de los que más ganan, frente a los que menos ganan, tal como surge de estadísticas recogidas en el Sistema de Seguridad Social (SSS).
Según un trabajo elaborado por la Sociedad de Estudios Laborales (SEL), que dirige el economista Ernesto Kritz, las diferencias salariales no sólo se dan entre los trabajadores formales y los informales sino que también se producen claramente dentro de los trabajadores registrados, con sueldos mensuales del orden de los $4.300 en la industria minera, frente a valores de apenas $ 800 para la actividad del campo.
La comparación de las cifras del SSS permite observar que los sectores de actividad que pagan remuneraciones por debajo del promedio del sector privado, concentran 68,5% del empleo asalariado registrado, mientras que los que están por encima de esa media, y emplean a 31,5% de los trabajadores, se llevan 45,5% de la masa salarial formal total.
“La desigualdad sectorial es alta no sólo entre promedios sino entre categorías comparables de asalariados, en el ámbito formal, la diferencia entre el sector que paga los salarios medios más altos y el que paga los más bajos es de 5,3 veces”, señaló el informe mensual del SEL sobre la Situación Laboral y Social de la Argentina.
La remuneración bruta mensual del personal dentro y fuera de convenio en el sector privado formal, declarada por las empresas es, en promedio, un poco menos de $1.500, una suma que excede casi tres veces lo que ganan los trabajadores informales. “Sin embargo, algunos sectores están muy por encima, mientras que otros están muy por debajo de aquel promedio”, agregó el informe.
Por debajo de ese promedio están las industrias textiles o del cuero que pagan salarios de $ 1.250, el comercio mayorista ($ 1.231), la construcción ($ 1.116), la hotelería y restaurantes ($ 873) y por debajo, las actividades agropecuarias ($ 807).
En tanto, por arriba están las industrias de madera, papel, alimentos, tabaco, etcétera, con salarios por encima de $1.660 y actividades de pesca, petróleo, transporte, etc. por arriba de los $ 2.200.
En el tope de la pirámide se ubican los operarios de minas y canteras, con un ingreso promedio de $ 4.316, e inmediatamente después quienes se encuentran ligados a la actividad financiera, que perciben un ingreso mensual de $ 2.741.
“La diferencia entre el sector que paga los salarios más altos y el que paga los más bajos es de 5,3 veces”, explica el informe del SEL que señala que en ambos casos los asalariados reciben, además, un pago en especie por vivienda y alimentación.
Para el SEL, “esta disparidad tan pronunciada se explica en parte, pero no totalmente, por las diferencias sectoriales en la productividad del trabajo (e influyendo sobre ésta, por los distintos perfiles de calificaciones)”.
El informe aclara que es probable que en la realidad las disparidades salariales sean algo diferentes que las que surgen de los registros del sistema de la Seguridad Social. Ello en razón de que “en algunos sectores hay mayor subdeclaración de remuneraciones que en otros”.
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