LOS SÚPER PROMETIERON MÁS OFERTAS PARA FRENAR LA INFLACIÓN
Pese a que no existe un acuerdo firmado, el Gobierno obtuvo ayer el compromiso verbal de parte de las principales cadenas de supermercados de que reforzarán su política de ofertas con el objetivo de evitar nuevos aumentos en los principales productos de la canasta básica.
En forma concreta, los empresarios del sector que ayer mantuvieron un encuentro con el Ministro de Economía, Roberto Lavagna, por casi una hora, se comprometieron a asegurar en sus supermercados la presencia permanente de una canasta de productos básicos en oferta. Para las mayoría de las cadenas no se trata de una estrategia comercial demasiado diferente de la que aplican tradicionalmente, aunque en el encuentro con Lavagna aceptaron poner un especial énfasis en los productos más populares.
Si bien no se precisó cuáles serían los productos que integrarían esta “canasta de ofertas” ya se adelantó que estaría conformada por entre 10 y 15 artículos de primerísima necesidad como la leche, el arroz, los fideos y los aceites, que no sólo ocupan un papel clave en el presupuesto de las familias de menores ingresos, sino que también tienen una alta incidencia en el índice precios que elabora mensualmente el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
A diferencia de la llamada “canasta social” que impulsaba la Subsecretaría de Defensa de la Competencia y que nunca llegó a implementarse, la nueva iniciativa estará basada en las acciones individuales que lleve adelante cada una de las cadenas que aceptaron intensificar su actual política de ofertas de manera de asegurar que todas las semanas exista un producto por categoría que se ofrezca a un precio sumamente competitivo.
A cambio del compromiso para asegurar que haya más productos en oferta, las cadenas de supermercados se llevaron la palabra de Lavagna de que no figura dentro de los planes del equipo económico aplicar un control de precios.
El ministro les ratificó a los supermercadistas “que este tipo de medidas no tienen sentido, y les aseguró que no habrá un control policial, no va a haber precios controlados o dirigidos. Les dijo que se saquen de la cabeza que vaya a haber precios máximos”, señaló el vocero de Lavagna, Armando Torres.
La delegación de los empresarios y ejecutivos supermercadistas que estuvo encabezada por Alfredo Coto -dueño de la cadena que lleva su apellido y presidente de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU- y Fabio Fabri -director de Carrefour y titular de la otra entidad del sector, la Cámara Argentina de Supermercados (CAS)- también acordó con Lavagna hacer más fluida la comunicación entre las cadenas y el Gobierno de manera de poder anticiparse a cualquier aumento en los precios que impulse la industria. “Quedó claro que nuestro sector no es formador de precios y que la fuerte competencia que hay entre nosotros hace que bajen los precios”, señaló Coto, tras la reunión.
Del encuentro con Lavagna también participaron Federico Braun (La Anónima), Diego Solá Prats (Jumbo y Disco), Hernán Carboni (Wal-Mart), Luis Colmenar (Auchan), Antonio Cao (Libertad y Leader Price), Claudio Sartán (Eki), Antonio Rodríguez Campos (La Genovesa) y Josué Fernández Escudero (ASU).
En el encuentro también se analizaron las subas registradas en algunos productos por factores estacionales, básicamente alimentos frescos, que tradicionalmente son los que sufren mayores vaivenes en los precios. En este caso, los empresarios de los supermercados se mostraron dispuestos a estudiar algún tipo de reducción en sus márgenes de ganancia para lograr atemperar los efectos de los aumentos en los precios de venta al público.
META RATIFICADA
Antes de reunirse con los supermercadistas, Lavagna había ratificado la proyección de inflación del 10,5% para todo 2005, pese a que la suba acumulada en los primeros seis meses llega al 6,1%. Además, en los últimos 12 meses suma un alza del 8,9 por ciento. “La meta anual de inflación es del 10,5% y hoy no tenemos razones para modificarla”, señaló el ministro en una conferencia de prensa en la que anunció las multas a las empresas cementeras.
En realidad, la pauta que figura en el presupuesto que presentó Economía a fines del año pasado ya había sufrido una pequeña modificación, con una suba de medio punto a principios de este año con lo que el Palacio de Hacienda había subido al 11% el máximo de la inflación esperada para 2005. Por su parte, la pauta que manejaba el Banco Central era aún más optimista y proyectaba para todo el año un alza de entre un 5 y un 8% en el costo de vida minorista.
Todo indica que este año la inflación alcanzará los dos dígitos, algo que no ocurre desde 2002 cuando, tras la salida de la convertibilidad, trepó al 41%. Los dos dígitos -cuyo registro anterior a la crisis data de 1992 (17,5%)- son considerados como una barrera psicológica que puede desatar una indexación general de precios.
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