LOS SUTILES MENSAJES QUE DEJARON LOS LADRONES DEL RÍO ANTES DE ESCAPAR
Mientras se realizan peritajes en el túnel para determinar cómo y cuando fue construido, los investigadores siguen distintas pistas para esclarecer el robo del viernes 13 de este mes en la sucursal Acassuso del Banco Río.
Desde el pasado el viernes se trabaja en el túnel con verificaciones preliminares que en las próximas horas contarían con el apoyo de un geólogo.
Los resultados de estas pericias serán fundamentales para determinar si el túnel fue hecho para este golpe o si ya existía.
Las dudas surgieron debido a que la entidad no tiene registrado que en esa sucursal construida en 1997 se hayan realizado obras que justificaran esa excavación.
Si descubren que el túnel más largo es más antiguo que el más corto que llega al banco, se confirmaría la sospecha de que una banda intentó el golpe antes y al quedar abortado entregaron los planos a quienes finalmente lo concretaron.
En el caso de que los dos tramos fueran contemporáneos se estaría ante un trabajo que demandó bastante más tiempo.
Y mientras se siguen distintas líneas de investigación trascienden algunos datos que aportan más espectacularidad al hecho.
Según revelaron fuentes de la investigación, los ladrones habrían dejado en el interior del banco “unas botellas de vino y champán”, con las que la banda habría brindado antes de dejar la sucursal.
Además según versiones policiales, al reducir al oficial de seguridad, los ladrones le quitaron el arma, pero “no se la llevaron para evitar sanciones al efectivo”.
En el mismo sentido de operatividad, los investigadores intentan ahora determinar si las armas utilizadas para llevar adelante el golpe son reales o, como sospechan, son réplicas. De ser así, los delincuentes únicamente habrían tenido la intención de amenazar y amedrentar a clientes y empleados con la finalidad de llevarse el botín.
Tal vez como parte de una novela policial donde la ficción y la realidad transitan un delgado límite, se agregan a las versiones un supuesto mensaje que dejaron los ladrones.
Haciendo gala de una inédita poesía y según informó ayer el diario “Perfil” un cartel prolijamente impreso fue pegado en una caja de seguridad y decía: “En barrio de ricachones, sin armas ni rencores, es solo plata y no amores”.
Si algo faltaba para que los investigadores mantengan su desconcierto era suponer que la banda no solo muestra profesionalismo, sino también algún indicio de no violencia y una lírica materialista.
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