LOS TAXISTAS ROSARINOS SE ENOJARON Y FUERON AL PARO
La reunión de la comisión de Servicios Públicos del Concejo municipal para tratar el nuevo Régimen General del Servicio de Taxis debió pasar a cuarto intermedio para continuar hoy con la discusión, luego de que un grupo de taxistas ingresó abruptamente al cuerpo pretendiendo tomar la palabra, acción que ejercieron a los gritos. En este conflictivo marco, los tacheros resolvieron ayer pasado el mediodía la realización de un paro sorpresivo que se mantendrá por lo menos hasta hoy a las 13.
Así los choferes intensificaron la presión ante la demora del Concejo en aprobar el aumento tarifario, y su disconformidad ante algunas modificaciones, como la instauración de la figura del mandatario y el abono obligatorio de todas las unidades a un sistema de radiollamadas. En cuanto a estos ítems, los ediles lograron un consenso en la mayoría de los bloques, que permitiría zanjar la cuestión y que mantendría en pie las recomendaciones hechas por una comunicación que el Ejecutivo elevó un par de semanas atrás para ser tratada en el Palacio Vasallo.
“El intendente propuso un aumento de tarifas del 25 por ciento donde la bajada de bandera se llevaría a 1,80 peso y 0,11 por ficha. Resulta que los concejales del Partido Justicialista se oponen y proponen llevar la bajada a 1,70 peso. Con este costo, nos va a salir más caro lo que nos cobren para modificar los relojes de cobro, que lo que nos quede como ganancia”, indicó con ironía Mario Cesca, de la Asociación de Titulares de Taxis Independientes (Atti). El dirigente aclaró que los taxistas no verían con malos ojos el aumento propuesto por el Ejecutivo, si bien “según nuestros análisis de costos, la tarifa tendría que elevarse a 2,10 pesos. Estaríamos de acuerdo con el aumento propuesto, siempre y cuando se incluya una cláusula donde se indique que cuando la variación del costo de vida llegue al 10 por ciento, se modifique en consonancia la tarifa”, sostuvo Cesca, que además acusó al cuerpo legislativo de no tener en cuenta la propuesta que los taxistas elevaron la semana pasada en relación al nuevo régimen.
También calificó la obligatoriedad de abonarse a un sistema de radiollamados como un “disparate” y propuso que ese debate se posponga durante 60 días “para permitir un estudio serio de los costos y beneficios reales para nuestro sector”.
Con estos desacuerdos, el ánimo de los tacheros se fue caldeando a lo largo de la mañana de ayer y precipitó la decisión de suspender el servicio, en una decisión que, según aclaró Cesca, “fue colectiva y tomada en asamblea”.
La medida de fuerza se inició con una movilización de taxistas de distintas agrupaciones que se concentraron en el Monumento a la Bandera, frente al Concejo, donde se reunía la comisión de Servicios Públicos. Los manifestantes pertenecientes a la Asociación de Titulares de Taxis Independientes (Atti), Cámara de Titulares de Licencias de Taxis (Catiltar) y la Asociación de Conductores y Titulares de Taxis comenzaron a movilizarse en sus vehículos desde las 8.30 para trasladarse luego al Concejo Municipal. A lo largo de la tarde realizaron paradas en distintos puntos de la ciudad.
Además resolvieron concentrar mañana a las 10 en el parque Independencia para marchar al Concejo, donde se reunirían alrededor de las 13 para esperar la votación de los ediles. Luego volverán a reunirse para definir la continuidad del plan de lucha o su levantamiento. Distinta ha sido la postura del Sindicato de Peones de Taxis, quienes no acataron la medida de manera uniforme.
“La comunicación del Ejecutivo fue aprobada en líneas generales, y se realizaron algunas modificaciones a la ordenanza vigente, como la incorporación del mandatario y el radiollamado obligatorio”, informó el concejal socialista y presidente de la comisión, Omar Saab, que sufrió la agresión de un grupo de taxistas.
“Se resolvió pasar a un cuarto intermedio porque algunos concejales han hecho observaciones en relación al aumento tarifario, pero no se trata de querer dilatar la discusión sino de lograr una resolución definitiva y consensuada”, agregó Saab.
Por su parte, el concejal Nire Roldán (ARI) explicó que fue aprobada la propuesta de que cada mandatario administrador pueda serlo de 10 titulares o de 25 licencias como máximo.
Si se trata de una persona jurídica, puede serlo de 25 titulares o de 50 licencias como máximo. Además, consideró que la obligatoriedad del sistema de radiollamadas “es caprichoso”, si se rige por una tarifa unificada para todos los taxistas “sin tener en cuenta las ganancias de cada quien”.
PEONES QUE NO PARAN
Desde la Cooperativa de Peones de Taxis, Eduardo Arregui, aseguró que un 70 por ciento de los choferes salió a trabajar a pesar del paro anunciado por los titulares. Se prevé que el acatamiento de la medida de fuerza sea mayor durante la noche y en horas de la madrugada por temor a posibles represalias. “Estamos en contra de un aumento desmedido”, dijo Arregui. Aunque el municipio ofreció la suba a 1,80 de la bajada de bandera, los titulares de taxis no aceptaron la propuesta y siguen pidiendo una tarifa de 2 pesos. “Realizamos un estudio de costos y los resultados dan cuenta de cómo se desvirtúa el mantenimiento de un coche para justificar la suba”, criticó Arregui.
Clara García manifestó su “asombro y desagrado” por la reacción de los choferes
La secretaria de Servicios Públicos de la Municipalidad, Clara García, manifestó ayer “asombro y desagrado” por los actos de violencia que tuvieron como principales protagonistas a los titulares de taxis ayer a la mañana frente al Palacio Vasallo, y durante la reunión de ediles de la comisión de Servicios Públicos en el anexo del Concejo. “No entiendo cómo pudieron reaccionar con tanta agresividad si a pesar de las diferencias veníamos teniendo un diálogo correcto para solucionar este conflicto”, aseguró García, que también manifestó su desacuerdo con la medida de fuerza dispuesta ayer al mediodía en forma sorpresiva por los taxistas.
La titular de Servicios Públicos llamó además a la tranquilidad de los más de tres mil taxistas que no participaron de la protesta. “En su gran mayoría se trata de gente respetuosa que quiere trabajar en normalidad”, afirmó la funcionaria.
El proyecto para regular el servicio de taxis que elaboró el Concejo Municipal y que Clara García presenta como alternativa para destrabar el conflicto estipula 16 horas mínimas de trabajo (para asegurar la cobertura de la demanda de taxis), la obligatoriedad de incorporarse al servicio de radiotaxis (con un plazo de 90 días para adecuación), la renovación de 500 unidades y el aumento de la bajada de bandera a 1,80 pesos y a 9 centavos la ficha.
“Esta propuesta contempla los aumentos de costos de mantenimiento de coches y también tiende a fortalecer a través del uso del radiotaxi la red de comunicación con el vecino y entre los mismos choferes”, aseguró la titular de la cartera municipal de Servicios Públicos.
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