LOS TAXISTAS SIGUEN DE PARO EN ROSARIO POR LA MUERTE DE UN COMPAÑERO
Los taxistas se declararon ayer en duelo tras el asesinato de un chofer en barrio Ludueña, a quien mataron de un disparo en la cabeza durante un aparente intento de robo y, tras realizar una concentración masiva frente a la delegación local de la Gobernación, se movilizaron por toda la ciudad y definieron un paro de actividades hasta el mediodía de hoy, por lo cual ayer por la tarde era imposible conseguir un coche de alquiler en toda la ciudad, ya que la mayoría de los remiseros se solidarizaron con la protesta. Mientras el ministro de Gobierno, Carlos Carranza, ponía en marcha un operativo especial para aumentar la prevención de delitos y adelantaba la creación de una comisión de seguimiento que evaluará la situación en forma permanente, el padre del taxista asesinado sufrió un infarto y debió ser internado.
Poco antes de las cuatro y media de la madrugada de ayer, Juan Carlos Aldana, de 35 años, se encontraba como todas las noches en su parada habitual de Washington y Rondeau. Fue entonces cuando recibió un mensaje por radio de la empresa para la que trabajaba (Rosario Satelital, con base en San Luis al 3900), mediante el cual le solicitaban que recogiera con su Renault 9 a una pasajera, a la que condujo a la Terminal de Ómnibus. Y al parecer allí cerca, en Salta y Cafferata, donde se encuentra la disco La Diosa, tomó otro viaje.
Según fuentes policiales, el taxista manejó hasta Garzón y pasaje Einstein. Fue allí donde, media hora más tarde, agentes del Comando Radioeléctrico encontraron su Renault 9 incrustado contra la vivienda de la ochava noroeste. Aldana, padre de tres chicos, había muerto de un tiro que le ingresó por la zona del pómulo derecho, al lado de la sien.
Según las huellas de los neumáticos, el taxista conducía por Garzón cuando, tras recibir el balazo, perdió el control del auto. “El tiro, calibre 22 largo, atravesó el apoyacabezas y le quedó incrustado en el cráneo”, describió un vocero policial, quien añadió que dentro del vehículo se halló la billetera del taxista, con cinco pesos en su interior, y el equipo de radio intacto.
Un vocero de la investigación, a cargo de la Brigada de Homicidios y de la comisaría 12ª, reveló que fueron halladas manchas de sangre en la alfombra trasera del auto y en la taza de la rueda trasera derecha, por lo que se presume que el homicida resultó herido por el taxista, quien habría resistido un intento de robo.
El operador radial de la empresa le explicó a un investigador que no se explicaba por qué Aldana, “un hombre astuto”, no usó la clave con la que habitualmente los taxistas avisan del peligro, que consiste en mantener pulsada la radio.
Un indignado reclamo
“Robos hubo siempre pero nunca tanta agresión”, sostuvo Horacio Boix, titular del Sindicato de Peones de Taxi, quien recordó el caso de otro taxista que perdió un ojo hace seis meses en Empalme Graneros. Desde aquel episodio, los representantes de taxistas y remiseros emprendieron un largo derrotero por dependencias oficiales en su intento por cristalizar un plan para aumentar la seguridad en las calles.
Otro gremialista, José Vergara, señaló: “Les advertíamos a las autoridades que íbamos a tener el problema de un compañero muerto, porque si hasta ahora no hubo asesinatos en los últimos dos meses fue por una cuestión de suerte. Pasó lo que sabíamos. No es que presentíamos, si no que sabíamos que iba a ocurrir algo así”.
“Te invitan un café y te palmean la espalda”, resumió Boix la actitud de sus interlocutores durante los últimos meses. De hecho, la última reunión pautada debía haberse concretado hace algunos días pero se pospuso “hasta después de las elecciones”, detalló este sindicalista.
Sin embargo, la trágica muerte de Aldana permitió que, tras varias reuniones con delegados y promesas informales, representantes de taxistas y agencias se encontraran ayer en persona con Carranza y el jefe de policía de la provincia, Ricardo Milicic.
La respuesta oficial
Luego de la reunión, que se extendió por casi dos horas, se firmó un acta en la que ambas partes convinieron los principales puntos de prevención en los que se trabajará durante las próximas semanas.
En una primera instancia, Carranza explicó que se reforzará la presencia policial en las calles y se intentará coordinar los sistemas de comunicaciones de taxistas y policías para detectar con más rapidez los delitos. “Hemos incorporado casi dos mil efectivos a la Policía y al Servicio Penitenciario. Estoy convencido de que con mayor presencia policial y mayor acción por parte de todos se puede erradicar el delito”, sostuvo el ministro. Asimismo, adelantó que se trabajará en “un relevamiento de zonas críticas en horarios nocturnos”, con el objetivo de realizar en esos puntos operativos de control en taxis con pasajeros.
Entre otras cosas, se le pedirá al municipio que mejore la accesibilidad de ciertas áreas, como cruces de calles, lomos de burro y pasos a nivel. Los taxistas reclamaron, además, que se introduzcan reformas a los códigos de Procedimientos y de Faltas. “Son pautas concretas que los propios interesados han venido charlando en los últimos meses con personal de la Unidad Regional II”, resumió el ministro de Gobierno, quien negó que se hubiera comenzado a trabajar tras la muerte de Aldana: “Estamos trabajando en cuestiones de fondo pero en este momento activamos sobre una coyuntura específica”, se defendió.
En tanto, Milicic se reunió con la jueza que entiende en la causa, María Luisa Pérez Vara, y luego enfrentó los micrófonos: “La UR II tiene por delante un importante desafío, que es esclarecer este hecho. Pero tenemos que optimizar los recursos preventivos, controlar todo taxi o remís que vaya con pasajeros, que esto sea una constante, a los fines de detectar armas o delincuentes eventuales que puedan victimizar a los trabajadores”.
El titular de la policía provincial adelantó que, además de los operativos convencionales, se va a reforzar la seguridad en la calle con grupos especiales, a partir de la tarde de ayer. “La zona geográfica de la ciudad va a estar perfectamente delimitada. Habrá reuniones permanentes y un monitoreo con la gente del sindicato, tanto como con los titulares de taxis y remises”, prometió.
Una saga infinita
La noche anterior al crimen de Aldana hubo otros dos ataques a taxistas. En un caso, el conductor fue asaltado en 9 de Julio al 2300 y por fortuna un disparo que le efectuó uno de los ladrones a modo de despedida dio contra la carrocería del auto. En el otro, un chofer fue golpeado con un palo por cuatro asaltantes en México al 1200 bis al final de un viaje. En ambas ocasiones los presuntos autores fueron detenidos.
El 3 de setiembre último, otro trabajador del volante fue baleado en Ituzaingó y Teniente Agnetta, mientras que algunos días antes, el 22 de agosto, su colega Juan Zapulla sobrevivió tras recibir tres tiros –dos de ellos en la cabeza– en el final de un atraco ocurrido en Esteban de Luca y pasaje Castillo.
En mayo, Alberto Melián recibió un escopetazo en la cara en Juan José Paso y avenida de la Travesía, mientras estaba estacionado a la espera de que terminara de pasar el tren, y días después a Oscar Bardone le cortaron el cuello en la zona sur. Dos meses antes otro taxista había sido baleado en Oroño y las vías.
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