LOS TEMAS CLAVES PARA KIRCHNER EN EL 2006
Néstor Kirchner sostiene que el 2006 estará atravesado por las cuestiones económicas más que por la política, según dijeron a Clarín altas fuentes de la Casa Rosada muy cercanas al Presidente.
Y dentro de los temas económicos el de la contención de la inflación estará entre las principales preocupaciones del Gobierno, “pero sin apelar a las recetas ortodoxas”, parece advertirle Kirchner a uno de sus ministros mientras come galletitas de agua con jamón cocido y queso y toma un te, casi al final de una jornada en la Casa Rosada.
Otras cuestiones prioritarias en las previsiones que configura Kirchner para el año que ya llega son mantener el superávit fiscal, atraer inversiones y generar empleo, y en lo político, crear una estructura sólida que le permita al oficialismo competir en 2007. Veamos tema por tema:
1 > INFLACION. Por la historia inflacionaria de la Argentina está probado que es una cuestión capaz de comerse cualquier rédito político acumulado. En el entorno de Kirchner dicen que la seguirá con lupa día a día. La previsión contemplada en el Presupuesto que acaba de aprobar el Congreso es del 10 por ciento anual. A Kirchner parece no asustarle la posibilidad de que esté un par de puntos por encima por la contención que cree poder darle con el crecimiento que se espera para 2006, con un piso del 7 por ciento. Para combatirla apuntará con mucho más énfasis a atraer inversiones que generen, además de empleo, oferta; a seguir acordando con los formadores de precios; a usar herramientas de control (o castigo, según se vea) como el aumento de las retenciones a las exportaciones; y a seguir poniendo el cuerpo personalmente para frenar los factores psicológicos de la inflación, que llevan a la profecía autocumplida: cuando la mayoría cree que la inflación se disparará, efectivamente termina disparándose. Habrá que ver si todo eso alcanza sin necesidad de enfriar la economía, algo que Kirchner parece descartar cuando afirma que no usará recetas ortodoxas.
2 > SUPERAVIT Y REDISTRIBUCION DEL INGRESO. Kirchner mantuvo desde que asumió una férrea política fiscal, donde ubica al superávit como la máxima garantía de estabilidad. En 2006 seguirá siendo “un objetivo inamovible”. Es que quiere recomponer lo antes posible los 9.810 millones de dólares que pagará el 3 de enero para saldar la deuda con el FMI. Una razón para que la redistribución quizás no adquiera la velocidad que muchos desean. No descarta aumentos desde el Estado “en la medida de lo posible” y apuesta a la autorregulación de la paritarias. “El promedio de aumentos salariales fue superior a la inflación”, dice. Desde la óptica de Kirchner, él está redistribuyendo desde que asumió. “Cuando asumí, la brecha entre ricos y pobres era de 31 a 1. Y ahora están en 25 a 1”, agrega ante los suyos, el miércoles, mientras mira por TV la sesión del Senado. Aunque admite que no se puede comparar con el 7 a 1 del primer peronismo o con el 11 a 1 del peronismo de los 70.
3 > IMPUESTOS. Kirchner había pensado en una profunda reforma impositiva, más progresiva. Pero la decisión de priorizar las metas fiscales más los riesgos inflacionarios postergarán por ahora esa idea.
4 > DOLAR. Dentro del esquema económico, el dólar a 3 pesos sigue siendo una herramienta que Kirchner no abandonará. Le garantiza no sólo previsibilidad monetaria, altos ingresos por exportaciones, con el consiguiente nivel de retenciones, y freno a las importaciones.
5 > INVERSIONES. El Presidente asegura que seguirá “apostando a las obras públicas desde el Estado”, pero a la par la Cancillería tendrá una política más agresiva para atraer inversores “en algunos nichos”, donde haga falta más oferta de determinados productos o servicios, o que generen muchas fuentes de empleo. Y si combinan ambos beneficios, mejor. Cree que Argentina poco a poco va adquiriendo algo de “previsibilidad” en el mundo, después de la debacle.
6 > CONSTRUCCION DE SU ESPACIO POLITICO. Después del triunfo del 23 de octubre, donde aglutinó fuerzas multicolores, Kirchner aspira a galvanizar esos sectores dispersos que se sumaron para una elección en una estructura política propia y sólida. La tarea se la encomendó al secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini. El proyecto se llama Compromiso K.
7 > REELECCION. Por ahora de eso no se habla en el Gobierno, y el propio Kirchner, aún en su círculo de confianza, parece inescrutable. Pero lo cierto es que, con él o sin él, el armado de Compromiso K competirá en 2007 y aspira a ocupar el espacio de centroizquierda para enfrentar a la centroderecha. Con todo, hacia fines de 2006, debería empezar a haber señales sobre la decisión del Presidente de intentar otro mandato o no.
8 > EMPLEO Y PLANES SOCIALES. Kirchner, que había prometido terminar su mandato con un dígito en el índice de desempleo, ahora afirma que lo alcanzará en 2006. Para esa estadística hoy se contabilizan como empleados a quienes reciben el Plan Jefas y Jefes de Hogar, cuya sustitución es una decisión tomada. Lo que no pasen a tener empleos serán sumados al Plan familias que tiene en cuenta la cantidad de hijos del grupo familiar y por lo tanto aumenta el monto de la ayuda.
9 > JUSTICIA. Cuando sigue la polémica por la decisión de reformar el Consejo de la Magistratura (el proyecto será debatido en Diputados, la semana que viene), aún queda pendiente la designación de dos miembros de la Corte (en lugar de Augusto Belluscio y Antonio Boggiano). El Presidente asegura que es “muy difícil encontrar figuras que estén a la altura de los otros siete integrantes”. Cuando se le pregunta si entonces podría reducir la Corte a siete miembros, calla.
10 > EDUCACION. Según Kirchner, una de las claves para reparar el tejido social es darle cada vez más fuerza a la educación. Además de la ley de financiamiento educativo, puede llegar a destinar “partidas especiales”, según sus palabras. Piensa en cuatro ejes prioritarios: capacitación docente, salarios, inclusión social e investigación.
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