LOS TERRENOS CUESTAN HASTA UN 50% MÁS QUE EN 2005
Todos los precios suben. La comida, la ropa, los elementos de limpieza, los artículos para el hogar; están más caros. Y la inflación, que hace rato dejó de ser sólo un fantasma de los 80, alcanzó con fuerza al sector inmobiliario.
En Santa Fe, el valor de los terrenos se incrementó, en algunos casos, hasta un 50 por ciento, en comparación con 2005. La suba promedio, en aquellos lotes ubicados entre los bulevares es de un 30 por ciento.
Esas tierras son las más caras y codiciadas por los inversores que buscan espacios para la construcción, sobre todo, de edificios. En el centro de la ciudad quedan muy pocos predios disponibles, por lo que muchos se interesan en lugares cercanos a los bulevares.
Las inmobiliarias especulan con la alta demanda de terrenos y la escasez de espacios disponibles para edificar, sobre todo en barrios donde los alquileres de departamentos están bien cotizados, porque saben también que las ganancias posteriores de los inversores justifican el valor de los baldíos.
Por ejemplo, un predio con una medida de 10 metros por 30, en Candioti, hoy cuesta más de 100 mil pesos. En el centro, los montos son aún más elevados, la mayoría está por encima de los 300 mil pesos.
En otros barrios
Si bien los sectores más alejados de la ciudad no constituyen el eje de la demanda, también experimentaron el aumento de precio en sus lotes. En la mayoría de los barrios, la suba fue de poco más de un 20 por ciento.
Los terrenos aptos para construir más baratos dentro de Santa Fe pueden costar entre 20 mil y 30 mil pesos, por ejemplo, en Las Flores.
Los valores aumentan en las zonas residenciales, como Guadalupe, donde los precios también superan los 100 mil pesos en predios de tamaño normal (10 metros por 20 o por 30, aproximadamente).
De todas maneras, en este último caso, la mayoría de los inversores busca un espacio para edificar viviendas particulares de hasta dos plantas o dúplex, en cercanías de la Universidad Católica y de la Tecnológica.
Las alternativas
Otra opción que manejan los empresarios es la de comprar casas grandes viejas o en mal estado edilicio, con la intención de derrumbarlas y levantar una nueva construcción.
Quienes adquieran un inmueble con ese propósito, deben contar con la autorización de una comisión de patrimonio de la Municipalidad, que analice el valor histórico que tiene esa vivienda.
Una alternativa, preferida sobre todo por las familias santafesinas, es comprar terrenos en las zonas aledañas a la ruta provincial Nº 1 y a la nacional 168, sobre todo en Colastiné y Villa California. Allí los más cotizados son los lotes ubicados en los primeros 500 metros para ambos lados de la ruta. El precio aproximado de las tierras oscila entre los 40 y los 60 pesos por metro cuadrado.
Si bien la mayoría de los que invierten en esa zona buscan un lugar para su casaquinta, cada vez son más los que la eligen para vivir.
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