LOS TESTIGOS FAVORECIERON A CASTELLS EN EL JUICIO POR EXTORSIÓN
La etapa testimonial del juicio oral contra Raúl Castells por tentativa de extorsión en un Mc Donalds al que acudió en 2004 junto a un grupo de piqueteros para reclamar alimentos, concluyó hoy con un saldo a favor del líder piquetero. La mayoría de los testigos que pasaron por el tribunal que lo juzga coincidieron en que durante el episodio no hubo amenazas. El lunes próximo comenzarán los alegatos.
El comisario de la Policía Federal Juan José Cantero (por aquel entonces subcomisario), que intervino cuando piqueteros liderados por Castells pedían 50.000 cajitas felices en un local de Corrientes y 9 de Julio en diciembre de 2004 dijo hoy ante la Justicia que el piquetero tuvo una “actitud totalmente pacífica”.
Además, agregó en dos oportunidades que tampoco escuchó “amenazas” por parte del dirigente piquetero, y que si bien los piqueteros estaban apostados sobre la puerta de la esquina del local, “las personas que querían ingresar lo hacían por el ‘Mc Café’, por la puerta de la Avenida Corrientes”.
Disconforme con esas respuestas, el fiscal Diego Nicholson intentó que Cantero reconociera que el hecho de que el local no pudiera trabajar libremente era una forma de coacción. Entonces, lo interrumpió el presidente del tribunal, Guillermo Yacobucci, y lo reprendió: “Va atener que esperar hasta el lunes para dar sus alegatos. Pregunte, no conjeture”.
El relato del oficial fue confirmado por el subinspector Enrique Costa, otro de los testigos que declararon ante el tribunal oral N° 6. De esta manera se clausuró la etapa de testigos del juicio, que se reanudará el próximo lunes, a las 11, con los alegados del fiscal Diego Nicholson y el abogado de Castells, Miguel Angel Pierri.
El tribunal, integrado por los jueces Leonardo De Martini, Ricardo Rongo y Guillermo Yacobucci, incorporó por lectura otra documentación en la causa, entre ella las declaraciones de cuatro empleados de Mc Donald’s que sostuvieron que “no fueron golpeados ni amenazados”.
Además, fueron leídas declaraciones del directivo de Mc Donald’s Jorge Spina, quien dijo que “no recibió exigencia alguna” y reconoció que mantuvo un contacto telefónico con Castells en el que éste le pidió los menúes para los sectores pobres de la población.
Spina, según el acta leída hoy, se limitó a decirle que “la empresa no accedería al pedido”, pero en ningún momento mencionó actitudes amenazantes o coactivas.
Así, finalizó la etapa testimonial del juicio que se reanudará el lunes a las 11. Al dejar la sala, Castells le dijo a Clarín.com: “La pelea entre el juez y el fiscal fue lapidaria para el Gobierno que intenta lograr que se me impute este delito”. Para su abogado, Miguel Angel Pierri, la reprimenda del juez Yacobucci fue una actitud de “absoluta transparencia” las declaraciones de los testigos “dejaron a las claras que Castells no cometió ningún delito”.
Afuera del Palacio de Tribunales, junto a una grupo de 20 piqueteros, esperaba la mujer del piquetero, Nina Pelozzo, quien no quiso presenciar la jornada por los nervios. “Aunque ayer los testigos hablaron con la verdad, no confiamos en nadie”, dijo.
Al salir, Castells fue recibido con bombos y cantos. Allí, anunció que tras los alegatos del lunes pasarán la noche acampando frente a Tribunales a la espera del veredicto que se dará a conocer el martes.
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