LOS TRABAJADORES DE LOS ARENEROS ESTÁN DE PARO HACE 10 AÑOS
Los trabajadores que se desempeñan en la tarea de extracción de arena en la zona de Rosario plantearon con cifras por demás de contundentes su reclamo de un incremento salarial, por el cual desde hace 10 días mantienen una medida de fuerza. Los agremiados en el Sindicato de Conductores Navales (Siconara), el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (Somu) y el Centro de Patrones Fluviales piden un “aumento del 50 por ciento”, desde abril al presente. En tanto desde el sector empresario, el titular de la Cámara de Arena, Piedra y Transporte Fluvial del Litoral, Carlos Alzúa, precisó a El Ciudadano que “la situación es límite” y fue contundente al aseverar que “ya hay desabastecimiento de arena”. El dirigente señaló además que “no todo es el tema salarial, sino la modificación de las condiciones de trabajo”, situación que estimó “inalcanzable” para las empresas.
Los trabajadores de los barcos explicaron a El Ciudadano que “en julio del 2003 se logró un incremento salarial de un 15 por ciento en el básico y un 55 por ciento en el plus, en la primera recomposición salarial desde 1991”, pero indicaron que en el mismo período el valor de la arena se incrementó un 560 por ciento dado que “el metro cúbico que en 1991 se vendía a 2,50 pesos pasó a 14 pesos”.
Los dirigentes Armando Allessi, secretario general nacional de los Conductores Navales; Luis Filleaudeau, titular del gremio en el ámbito local; Juan Carlos Funes, del Centro de Patrones y Oficiales Fluviales de Pesca y Cabotaje Marítimo y representantes del Somu plantearon que “en abril pasado se había llegado a un acuerdo por un aumento del 38 por ciento pero el sector empresario, en una actitud insólita, planteó un acuerdo de paz social que cercenaba los derechos de los trabajadores”.
De cualquier manera, los trabajadores negaron que exista desabastecimiento y fueron más allá al plantear que “había empresas en Baradero, San Pedro y Ramallo que estaban trabajando y que ahora ya no lo hacen”. Por eso hablan “de un lock out patronal” que, por ejemplo, en el caso de los barcos Don Pedro y Lourdes, “sus trabajadores son sus dueños y están parados”.
Los gremialistas sostuvieron que si bien el conflicto responde a un reclamo salarial las quejas también se extienden a “condiciones de labor, higiene y limpieza”.
Igualmente, los representantes de los trabajadores aseguraron que según estudios por realizados en 1991 “de la renta mensual del armador, un 10 por ciento se destinaba a salarios, mientras que en el 2004, sólo el 3 por ciento”.
Por su parte, el vocero del sector empresario, Carlos Alzúa, apuntó que “en medio de las paritarias el sector obrero se retiró intempestivamente” y abundó que “en otras ocasiones el Ministerio de Trabajo ha laudado, de no llegarse a un acuerdo, pero en éste caso no lo hizo”.
Alzúa negó las acusaciones de los trabajadores sobre las condiciones de trabajo y por el contrario dijo “que los barcos están actualizados e inspeccionados por las ART”. Insistió en que “son inalcanzables las condiciones que piden” los trabajadores y sostuvo que “si hoy el precio de la arena es de 7 pesos la tonelada, pasaría a 30 con el incremento salarial”.
De igual modo insistió en que “ya no hay stock, ni reservas de arena”, y puso como ejemplo a su propia firma, ubicada en Pueblo Esther. Destacó que la situación necesariamente repercutirá en corralones de materiales, cementeras, empresas constructoras y de hecho en obras públicas y privadas, y no descartó que “algunas empresas puedan cerrar” de mantenerse la situación.
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