Los trabajadores desplazados del Centro Cultural Kirchner marchan y responden: “No somos ñoquis”
Quieren seguir trabajando bajo la gestión de Macri; consideran que fueron “estigmatizados” por Lombardi.
La decisión del titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos Hernán Lombardi de no renovar casi 600 contratos en el Centro Cultural Kirchner (CCK) redobló la indignación en trabajadores que fueron apartados, que se mantienen en estado de alerta. “No somos ñoquis”, responden y reclaman seguir trabajando bajo la gestión de Mauricio Macri .
“Esperamos desde el primer día a Lombardi para entregarle informes de gestión, pero sólo recibimos el destrato”, señaló a LA NACION uno de los delegado de los trabajadores desplazados, ya organizados para resistir los despidos. Realizarán hoy a las 16 una movilización a la puerta del ex Palacio de Correos.
Los empleados desplazados coinciden con Lombardi, sin embargo, en que la gestión anterior los había contratado bajo un régimen precarizado. Es que la mayoría estaba bajo el paraguas de convenios con universidades con contratos temporarios, que vencieron el 31 de diciembre. “Ningún trabajador es responsable de cómo fue contratado y no puede quedar estigmatizado por la identidad política de la gestión anterior”, señalaron.
En un informe del equipo de Lombardi, al que pudo acceder LA NACION, se indica que de la planta heredada, el 85% tenía contratos temporales triangulados con las universidades de San Martín, Tres de Febrero y La Matanza. “El 100% ingresó sin ningún tipo de concurso ni evaluación previa”, señala el informe.
“Nos dejaron un centro cultural sin director, totalmente permeado por la política”, describió Lombardi, encargado de redireccionar las distintas patas del llamado “relato kirchnerista” bajo la administración de Macri.
“Estigmatización”
Para los trabajadores, esa es una estigmatización. “No nos contrataron porque somos militantes. Nuestros CV están a la vista”, dijo una ex trabajadora del departamento de Música Académica a este medio.
Lombardi le pidió a los gremios intervinientes (UPCN y ATE) que en los próximos días acerquen planillas con los datos de estos empleados desplazados “para hacerles entrevistas, conocer cuáles eran sus funciones y analizar quiénes tendrán continuidad en la nueva gestión”. Ayer, la secretaria de Contenidos y mano derecha del ministro, Gabriela Ricardes, aseguró: “El centro cultural no tenía director, ni organigrama, ni programación. En ese marco fuimos relevando los empleados que habían. Había mucha gente que figuraba en las listas pero la íbamos a buscar y no la podíamos encontrar nunca”.
Hasta el 31 de diciembre, el CCK tenía a 700 trabajadores. Según el cálculo de la nueva gestión, para funcionar sólo necesita 400. Para los trabajadores desplazados, el año pasado faltaba gente.
Esta tarde se concentrarán en la puerta del edificio de Leandro N. Alem para reclamar “la continuidad del 100% de los trabajadores del CCK”. Convocaron a artistas y organizaciones sociales. Saben que con la nueva gestión va a haber otro perfil cultural en el centro y están dispuestos a trabajar bajo esa nueva impronta. Lombardi, que quiere delinear la programación y enfocarse en los contenidos, deberá resolver primero la cuestión gremial.
Fuente: La Nación
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