LOS TRANSPORTISTAS EN PIE DE GUERRA POR SUBSIDIOS
A pocos días de que los empresarios del transporte público de pasajeros deban afrontar el pago de los sueldos de mayo con el aumento del 30% acordado con la representación sindical, sigue pendiente de concreción la extensión a las empresas de todo el país de los subsidios comprometidos por el gobierno nacional para evitar una suba de tarifas.
El subsidio al gasoil y el denominado Sitau habían sido anunciados por el secretario de Transportes de la Nación, Ricardo Jaime, pero sólo para las empresas de la Capital Federal y Gran Buenos Aires, lo que motivó el reclamo de todo el interior.
Finalmente, en una reunión nacional de directores de Transporte Jaime convocó a los titulares del área de todo el país a un encuentro en Buenos Aires, pero increíblemente no asistió él, con lo que el tema quedó pendiente de precisiones.
Tanto desde el sector empresario como desde el ámbito oficial la preocupación es máxima, pero nadie quiere hablar de aumento de tarifas. “De eso preferimos no hablar”, es la expresión casi unánime en los diálogos con titulares de empresas o funcionarios públicos.
El titular de la empresa rosarina Las Delicias y tesorero de la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Pasajeros (Cetup), Rubén Rodríguez, precisó a El Ciudadano que “no hay nada, absolutamente nada”, pero recordó el dicho “mal de muchos, consuelo de tontos” y consignó que había hablado con dirigentes porteños que “tampoco tienen nada concreto”, porque si bien está el acta-acuerdo no hay aún un decreto presidencial.
Rodríguez señaló que “la promesa es que el precio del gasoil a partir del subsidio pase de los actuales 82 centavos por litro a 42, más el aumento del Sitau”.
Indicó Rodríguez que “preferimos que la tarifa siga siendo de 75 centavos, porque un aumento del precio del boleto significa que caen los pasajeros transportados”.
Este contenido no está abierto a comentarios

