LOS VOTANTES EN SU LABERINTO
Los nuevos sistemas electorales para los comicios que se avecinan vertiginosamente -con “internas” o “primarias” abiertas incluidas- no alcanzan a ser la reforma política que se viene reclamando desde los días del “que se vayan todos” y las cacerolas. Lejos de ser protagonistas de un cambio que mejore la representatividad de las instituciones, los ciudadanos se verán sumergidos en un aquelarre en donde conviven dos sistemas electorales que, si bien proclaman los mismos objetivos, tienen enormes diferencias metodológicas que plantean, a priori, dificultades operativas que echan sombras sobre su implementación final.
En medio de todo, la desinformación campea entre la población que, sin embargo, mantiene firmes dos conceptos: es bienvenido todo lo que sirva “para tener los mejores candidatos”, pero el escepticismo se hace notar con el “al final son los mismos de siempre”.
Para resolver el intríngulis al que se deberán enfrentar los santafesinos en particular se deben analizar las elecciones “primarias” provinciales y las “internas” nacionales.
La “primaria” santafesina
En el caso de las elecciones provinciales, el 23 de octubre se realizará el comicio general en el cual se elegirán concejales y cargos comunales, y en unas pocas localidades intendente o jefe de comuna. En este caso, a diferencia de cuando regía la ley de lemas, habrá una sola lista por cada partido o alianza de partidos, los cuales se repartirán los cargos en disputa mediante el sistema proporcional D’Hont.
Pero la composición de la lista que presente cada partido en la general surgirá de las llamadas elecciones “primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias”, tal la denominación establecida en la ley 12.367, que reemplazó a la anterior ley de lemas o de “doble voto simultáneo” según era su nombre oficial. Este comicio “primario” se desarrollará el 7 de agosto próximo, como lo anunció la semana pasada el gobernador Jorge Obeid.
En este caso, el votante se encontrará en el cuarto oscuro con todas las listas que se presenten de todos los partidos o alianzas y deberá elegir una sola boleta. De esa forma, participará en la elección de la lista que irá a la general por un solo partido.
La votación será obligatoria para todos los santafesinos quienes podrán elegir candidatos de cualquier partido independientemente de que esté afiliado o no a alguno. Por esa razón, se utilizarán los padrones tradicionales que no especifican afiliación o no de los ciudadanos. También será obligatoria la presentación para todos los partidos, incluso si hubiera una lista única.
En el caso de los cargos legislativos, la lista que irá a la “general” por cada partido se conformará según el resultado de la “primaria” estableciendo el reparto de lugares que resulta de aplicar el sistema proporcional D’Hont a los votos obtenidos por cada corriente interna. Además, a la hora del ordenamiento, si no se cumpliese lo establecido por el llamado “cupo femenino”, se saltearán de hecho los puestos para que la lista final verifique ese cupo.
Asimismo, todos los precandidatos que resulten derrotados en la “primaria” no podrán participar de ninguna manera en la “general”.
Este comicio “primario” se realizará en los habituales lugares de votación, con fiscales de mesa ordinarios y estará fiscalizado por el Tribunal Electoral de la provincia.
Quienes no deseen participar del acto eleccionario deberán llenar un formulario entre los 60 días y las 48 horas previas al 7 de agosto en oficinas que habilite el Tribunal Electoral o la autoridad policial más próxima al domicilio. Posteriormente del comicio deberán presentarse nuevamente ante estas oficinas -que aún no fueron designadas- y completar el trámite. Como se ve, quien decida “no votar” deberá hacer dos operaciones en vez de una sola que es lo que implica “sí votar”.
La “interna” nacional
La elección “general” de diputados nacionales también se realizará el 23 de octubre, pero por ser de distinta jurisdicción se rige por una ley federal y no por la provincial. En ese caso, cada partido o alianza llevará -igual que en pasados comicios- una sola lista, pero los candidatos que la conformen surgirán de una elección “interna y abierta”, tal la denominación de la ley nacional que fue finalmente reglamentada por el presidente Néstor Kirchner la semana pasada. Esta elección “interna” se realizará el 7 de agosto, el mismo día que la “primaria” santafesina.
Y en la terminología ya hay una primera diferencia, en la provincia se habla de “primaria” a la usanza de Estados Unidos, y en la Nación de “interna”. La diferencia no es sólo semántica ya que ambos comicios se sustentan con metodologías y conceptos distintos.
La ley nacional establece que los partidos que logren consensuar una lista única no estarán obligados a presentarse. Aquellos que tengan dos o más listas de precandidatos irán obligatoriamente a la compulsa electoral, la cual se realizará de forma separada para cada partido.
La ley prevé que se designen locales de votación para cada partido, lo cual no impide que eventualmente pueda ser compartido con otras agrupaciones, pero sí habrá un cuarto oscuro y una urna específica individual. La fiscalización de cada “interna” partidaria estará a cargo de personas designadas por cada partido político.
Los ciudadanos no están obligados a participar en esta “interna”. Los independientes podrán sufragar en la de cualquier partido pero sólo en uno, mientras que los afiliados sólo podrán hacerlo en aquel al que pertenecen.
Ese requisito se controlará mediante nuevos padrones en los cuales además de los datos de cada elector se agregará si está afiliado a algún partido y a cuál.
Este punto justamente ya ha generado rechazos y una presentación ante la jueza electoral nacional María Servini de Cubría ya que se estaría violando el derecho a la intimidad de las personas al hacer pública la filiación política de los ciudadanos.
En este comicio nacional, la lista para la “general” se conformará según los votos obtenidos por cada corriente interna por el sistema proporcional D’Hont.
Tras analizar los dos sistemas que deberán enfrentar los santafesinos, los interrogantes surgen por todos lados. ¿Cómo se implementarán finalmente esos dos comicios que tienen padrones, urnas, autoridades de mesa, fiscalizadores, cuartos oscuros y hasta posiblemente locales distintos? Para unificarlos parece que no alcanza con anunciar la coincidencia de las fechas. ¿Los santafesinos tendrán que ir a votar a dos lugares distintos, o irán sólo a la provincial que es obligatoria y prescindirán participar de la nacional que no lo es? ¿Este sistema hará mejores y más representativas a las instituciones de la democracia? ¿La reforma política será sólo esto? Por el momento, el intento de aclarar sólo oscurece.
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