LUEGO DE LOS ELECTRODOMÉSTICOS, AHORA VAN POR LOS AUTOS
Los conflictos entre Argentina y Brasil no cesan de reproducirse. Además del producido con la industria de los electrodomésticos, el ministro de Economía argentino, Roberto Lavagna, les planteó -en la reciente Cumbre Presidencial del Mercosur- a sus pares brasileños de Industria, Luis Fernando Furlan y de Hacienda, Antonio Palocci, que cuando se discuta esta última cuestión, la producción automotriz también deberá formar parte de la agenda.
El objetivo de Gobierno argentino es recuperar una parte del mercado perdido en los últimos diez años, cuando comenzó un retroceso que llegó hasta un punto en que el 60 % del mercado se compone de autos fabricados en el país vecino, indica el diario Clarín.
La poderosa industria brasileña se concentra en la introducción de los autos de pequeño porte y aún en la producción de motores, que ya no se fabrican en nuestro país.
Lavagna quiere llevar la discusión aún hasta las autopartes, una industria que conoció tiempos mejores en la Argentina y que hoy se encuentra muy retrasada con respecto a la brasileña. La herramienta que utilizarán los funcionarios argentinos es sencilla: en caso de una negativa retrasarán la apertura del mercado local.
La urgencia argentina se basa en que, según el acuerdo en el sector automotriz que se firmó en el 2002, Brasil puede vender en la Argentina un dólar por cada 2,4 que les compre a las terminales nacionales, pero en 2006 se liberará totalmente el comercio bilateral y pretenden para entonces que exista un “colchón” favorable a los industriales argentinos.
Desarrollo bilateral
Por su parte, el ministro argentino explicó que en las conversaciones que se mantendrán dentro de quince días, se buscará “asegurar los instrumentos que garanticen el desarrollo de los dos lados de la frontera”.
“No hay un problema generalizado en el comercio con Brasil. Son sólo desajustes específicos”, sentenció. Entre esos desbalances, fuentes argentinas recordaron que existen asimetrías en el sector automotor y de autopartes, lácteos y textil, aunque no se atrevieron a anunciar la posibilidad de medidas adicionales.
Probable escasez
Los fabricantes de electrodomésticos de la línea blanca sólo entregan mercadería previamente solicitada a las grandes cadenas comerciales, pero no toman nuevos pedidos. Esta decisión fue tomada inmediatamente después de que se anunciaran las restricciones a las importaciones desde Brasil. Hasta ahora no hubo aumentos, pero se espera que los haya.
Algunos analistas evalúan que no hay capacidad para reemplazar los productos que llegaban desde Brasil, pero los fabricantes aseguran que pueden fabricar “productos de primer nivel, de calidad internacional y a precios competitivos”.
Este contenido no está abierto a comentarios

