LUEGO DE UN MES DE BOICOT, SHELL BAJÓ EL PRECIO DE LAS NAFTAS PERO NO DEL GASOIL
La petrolera angloholandesa Shell anuló desde la cero hora de hoy el aumento dispuesto un mes atrás en el precio de sus naftas, pero ratificó la suba en el valor del gasoil, que ocupa aproximadamente el 70% de las ventas de combustibles. La suba de precios dispuesta en marzo había motivado el llamado a un “boicot nacional” en su contra por parte del presidente Néstor Kirchner.
“Queremos amortiguar al menos parcialmente el impacto que han sufrido nuestras ventas y con ella la rentabilidad de las estaciones de servicio de nuestra marca luego de los acontecimientos posteriores al 9 de marzo que son de público conocimiento”, expresó Shell en un comunicado de prensa.
Tras conocer la decisión de la compañía, que se suma a la rebaja (gasoil incluido) dispuesta por Esso el lunes, el presidente aseguró que se trata de “una clara victoria del pueblo argentino” y enfatizó: “La gente nos ha dado una lección en estas horas”.
En momentos en que el gobierno analiza como detener la escalada de precios iniciada a principios de año, que redundó en una inflación del 4% en el primer trimestre, el jefe del Estado recibió como una victoria la decisión de Shell y Esso. Y puso como ejemplo la actitud de la población porque “con actitudes de este tipo se va a ganar la batalla de defender el poder adquisitivo”.
A diferencia de Esso, que retrocedió el lunes con su propio aumento en el gasoil a fin de poder ingresar en el programa oficial para importar ese combustible sin impuestos durante la actual cosecha, Shell decidió abstenerse de comprar en el exterior y mantener el valor incrementado del diesel pese a las críticas presidenciales.
Según el nuevo cuadro de precios, el litro de nafta V-Power pasó a costar 1,989 pesos (-3,9%), el de la Super valdrá 1,879 (-3,1%) y el de la común se comercializará a 1,689 (-3,4%).
Shell y Esso, las dos petroleras minoristas radicadas en el país que no cuentan con yacimientos propios de crudo, decidieron un mes atrás sendos incrementos en sus combustibles, con el argumento de la suba de la materia prima que compran al país.
“Desde la salida de la convertibilidad el costo de la materia prima subió en promedio 320% y el precio de nuestros combustibles antes de impuestos aumentó en promedio 180%”, justificó la compañía, y agregó que en lo que va del año, el crudo de referencia WTI ya se incrementó un 21%.
La empresa también explicó que en lo que va del año el costo del petróleo crudo que compra a las productoras del país aumentó 12,6%. “Pagamos por los crudos locales entre 26 y 46 dólares por barril, a pesar del impacto amortiguador de precios que tiene el traslado de las retenciones en el mercado interno”, subrayó.
Esta situación , sostuvo la empresa, “generó un retraso muy difícil de soportar” por ser el gasoil “un producto que estacionalmente está en déficit y que consecuentemente se debe adquirir a precios internacionales, los cuales, aún sin impuestos, son entre 15 y 20% más altos que los locales”.
Cuando se anunciaron los aumentos, el 8 de marzo último, Kirchner convocó a un “boicot nacional” contra la compañía, en medio de un mar de rumores acerca de que la petrolera se retiraría del país y vendería sus estaciones de servicio a la venezolana PDVSA.
El presidente de la Federación de Empresarios de Combustibles (Fecra), Carlos Calabró, aseguró ayer que las ventas de la marca habían bajado 50% luego del boicot lanzado por Kirchner.
Abastecimiento garantizado
La decisión de mantener el aumento del gasoil se debe en cambio a la postergación de la parada técnica que tenía previsto realizar Shell en su refinería de Dock Sud, y a que los consumidores comerciales y agrícolas retrajeron notablemente sus compras de combustible diesel a la empresa angloholandesa.
Todo esto “no nos indica que nuestra compañía deba prever un faltante de este producto”, sostuvo la petrolera, y agregó que “la decisión empresaria más racional fue la de haber actuado sobre los precios al no haber tenido éxito en obtener una baja del costo de la materia prima por parte de los proveedores de petróleo crudo o de los impuestos que afectan la actividad”.
El gasoil representa casi el 70% de las ventas de combustibles en el mercado interno, y la participación de Shell en el negocio es algo superior al 14%.
Para paliar el faltante de gasoil que suele afectar al país durante la época de cosecha gruesa en el campo, la Secretaría de Energía estableció este año un programa que habilita a las empresas a importar ese combustible con menores impuestos, pero que les impone la condición de mantener los precios al público en los niveles previos al 28 de febrero último.
Shell aseguró que la reducción del precio de las naftas busca “defender las fuentes de trabajo de los casi 800 operadores de estaciones de servicio” de su red.
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