LUIS MIGUEL PRESENTARÁ SU NUEVO DISCO
Su último disco, “México en la piel”, debutó de arranque en el primer puesto de la Billboard y consiguió casi inmediatamente el cuádruple platino por sus ventas en Estados Unidos, España y América Central. Otra vez, la dupla con Armando Manzanero, encargado en buena medida de los arreglos, como en aquel recordado álbum de boleros llamado “Romance”, le dio otro golpe de efecto a su carrera gracias a la recuperación de un género tradicional como la ranchera.
Si bien su último álbum, “México en la piel”, no recibió las mejores críticas de especialistas y colegas como Alejandro Fernández, consiguió más de 800.000 copias vendidas en una semana y se convirtió en disco de platino en la Argentina, Estados Unidos y España, mientras que en Chile y Venezuela llegó a disco de oro desde su salida. En el caso de Luismi, donde las cifras mandan, esta nueva producción tuvo el apoyo de Manzanero, que salió al cruce de las críticas: “Con traje o sin traje de charro, güero [rubio] o con ojos azules, Luis Miguel es un éxito”. Si en su disco anterior, “33”, el cantante aparecía rodeado de llamaradas de fuego y mujeres sensuales, como una especie de fausto de Acapulco, en su último trabajo aparece vestido de mariachi, como un galán antiguo y romántico de telenovela mexicana de época. Envuelto en la estética mariachi, el cantante llegará a la Argentina para realizar tres actuaciones, hoy, mañana y pasado mañana, en el estadio de Vélez, acompañado por el Mariachi Vargas de Tecatitlán, con el que ofrecerá una especie de serenata a cielo abierto.
Tras unas fallidas presentaciones en el tramo centroamericano, donde no logró agotar entradas, el cantante se está recuperando en esta parte del tour, donde además de presentarse en Buenos Aires (vendió todos los tickets para dos de las fechas y las entradas vip a 500 pesos), actuará el lunes en el Conrad (Punta del Este), el miércoles y el jueves próximos en el estadio Orfeo (Córdoba) y el sábado 19 y domingo 20, en Santiago de Chile y Viña del Mar.
En Vélez, Luis Miguel desarrollará su conocido ritual romántico, con su perfil de Adonis inalcanzable que alimenta el mito de sus seguidoras, la mejor fórmula que el cantante encontró a partir del éxito de la serie “Romance”, que se inició en 1991 (primero de cuatro discos que reúnen boleros), alcanzando ventas de más de siete millones de copias, y acumulando más de 70 discos de platino, que lo transformaron en el primer artista latino que recibió un disco de oro en Estados Unidos por un álbum en español, así como discos de oro en Brasil y Taiwan.
En esta oportunidad, el crooner latino traerá un repertorio dedicado casi íntegramente a la ranchera mexicana, donde aparecen autores como José Alfredo Jiménez (el autor preferido de Chavela Vargas), Consuelo Vázquez, Alvaro Carrillo y también temas como “El viajero”, compuestos por José “Pepe” Martínez, director del conjunto mariachi. Sobre este último trabajo el niño mimado de México, dijo: “El objetivo del disco fue recuperar esos temas para las nuevas generaciones, porque son unas joyas por sus letras. Por eso, me identifico con todas las canciones del disco; de lo contrario sería difícil interpretarlas para mí. Son temas positivos, de amor”.
Las trece canciones finales que integran este “México en la piel” surgieron de una selección de 50 temas, que según el cantante estuvieron orientados “al interés que tienen por ellas la gente”. Eso sí, el cantante confesó en una de las conferencias de prensa de promoción de este último trabajo: “Hay un tema como «Motivos», que lo incluí porque le gustaba mucho a mi madre y les pedía a los mariachis que se lo cantaran”.
En el concierto también adelantará temas nuevos como “Misterios del amor”, que incluirá en su próximo disco de “Grandes éxitos” y varios popurrís de la serie “Romance”, con clásicos como “No sé tú”, “Contigo a la distancia”, “Por debajo de la mesa” y “Bésame mucho”, entre otros. Para que todas las chicas puedan ver de cerca a Luis Miguel, su banda de ocho músicos y el conjunto mariachi compuesto por once integrantes que lo secunda, se instalarán cuatro pantallas distribuidas al costado del escenario y en la mitad del estadio.
Conocido en el mundillo por sus cambios de humor y exigencias, Luis Miguel llegó anteayer a la Argentina en su avión privado, acompañado de un séquito de sesenta personas. Mientras que para sus conciertos posteriores en Chile, el cantante pidió desde una habitación templada a 24 grados de temperatura, conexión con los canales Telemundo, Televisa y Univisión, y flores con un aroma no muy intenso, además de una máquina para hacer ejercicios, en Buenos Aires no pidió ninguna extravagancia para su camarín. Antes de salir a escena sólo quiere galletitas, frutas, agua mineral y una botella de whisky para sus charros mexicanos. Eso sí, el cantante tendrá una suite de lujo asiático en el piso 23 del Park Tower del Sheraton.
El tour, que comenzó el 13 de septiembre en Estados Unidos, culminará en México. Allí regresará en enero de 2006 para ofrecer una serie de diez conciertos en el Auditorio Nacional, donde posee el récord de mayor número de presentaciones de un artista mexicano.
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