LUIS ORSOMARSO: “CUANDO ME LIBERARON ME LARGUÉ A LLORAR”
El empresario Luis Orsomarso, liberado anoche en Quilmes luego de 21 días de secuestro, volvió esta madrugada a su domicilio y el de sus padres, en la localidad bonaerense de Castelar, y en un contacto con la prensa aseguró que sus captores lo “trataron muy bien”, aunque estuvo vendado y atado todo el tiempo durante el cautiverio.
“Me trataron muy bien y todo bien, todo perfecto. Me dieron de comer y todo”, dijo Orsomarso, por cuyo rescate se habrían pagado 180 mil pesos.
Orsomarso señaló que lo dejaron en libertad cerca de una estación de servicio, donde pidió ayuda y le prestaron un teléfono para comunicarse primero con su padre y después con su esposa.
“Cuando me liberaron me largué a llorar”, señaló por Telenueve.
Agregó también que no tiene “idea” de por qué lo secuestraron, ya que no tiene grandes cantidades de dinero, a la vez que aseguró que sus captores aparentemente eran “profesionales” porque “nunca se pusieron nerviosos” durante los días que duró el cautiverio.
En declaraciones a Telenueve, Orsomarso indicó que lo hacían escribir cartas, las pruebas de vida, donde debía poner que se encontraba bien y el monto que debían pagar para que fuese liberado.
Sobre el lugar de cautiverio, el joven pudo detallar que estaba en un cuarto con una cama, un tacho, donde hacía sus necesidades, y una silla. Además, se pudo saber que perdió unos 7 kilos durante su secuestro.
Sandro, amigo de Luis, quien tuvo una activa participación en las negociaciones con los secuestradores y el posterior pago del rescate, narró, en declaraciones periodísticas, que lo vivido en los últimos días fue “largo y tremendo”, según un cable de la agencia Noticias Argentinas.
La madre del empresario secuestrado, Delia Orsomarso, confirmó a Radio 10 que la familia pagó otro rescate de 100.000 pesos.
Alrededor de ese punto, otras versiones indicaban que los Orsomarso pagaron en los últimos días dos nuevos rescates de 100 y 70 mil pesos -este último realizado en las últimas horas- y que se aproximaría a la suma revelada por Blumberg.
Sandro dijo que su amigo “está bien y entero” y que no tenían contacto con los delincuentes desde el domingo pasado hasta ayer. “Por suerte todo salió bien”, reconoció.
En tanto, amigos y vecinos se fueron reuniendo en las puertas de la casa de los padres de Orsomarso, en Lobos al 2000 de Castelar, a la espera de la llegada de Luis.
En el domicilio paterno, aún se encontraba una bandera argentina con una inscripción en la cual se leía “liberen a Luis”, y que desde hace días cubría la reja de la casa.
En ese mismo lugar, había hecho al menos dos apariciones Osvaldo, el padre del secuestrado, quien quebrado y abatido por la situación que atravesaba, había amenazado con matarse si no aparecía su hijo.
Incluso los padres de Luis escribieron una carta a los secuestradores que fue difundida a principios de esta semana a través a la prensa que hacía guardia en la casa y en la cual pedían desesperadamente por la liberación del hijo.
En tanto, fuerzas policiales realizaban operativos y allanamientos para la búsqueda de la banda secuestradora en distintas zonas del conurbano bonaerense.
Este contenido no está abierto a comentarios

