LULA ADMITIÓ CONTACTOS CON CHÁVEZ PARA MANTENER LA ARMONÍA REGIONAL
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, celebró hoy el ingreso de Venezuela en el Mercosur y afirmó que el eje central de su política exterior es el vínculo con América latina.
En una entrevista que publica el diario Financial Times , el mandatario también reconoció que en varias oportunidades habló con el presidente venezolano, Hugo Chávez, sobre la “necesidad” de actuar de manera de “no crear problemas a otros países” y afirmó que “Venezuela y Estados Unidos” se necesitan mutuamente.
Sobre este punto, y consultado sobre el discurso “anti Estados Unidos” de Chávez, Lula también reveló haber hablado tanto con el mandatario venezolano como con el presidente de EE.UU. George W. Bush sobre el tema.
“Les dije que la pelea entre ellos era muy interesante: que Venezuela podría dejar de vender petróleo y generar una situación delicada para los Estados Unidos. Del mismo modo, Bush podría dejar de comprar (el fluido) y provocar lo mismo. Pero que ambos siguen comprando y vendiendo”.
En otro punto de la entrevista, ahondó sobre sus contactos con el líder bolivariano para mantener la armonía en la región.
“Hablo mucho con el presidente Chávez sobre la necesidad de actuar de manera de no crear problemas para otros países”, dijo.
Nuevo socio. Sobre la incorporación del país caribeño al Mercosur, aseguró que representa una etapa importante en la integración regional”.
En este sentido, aseguró que “Venezuela tiene mucho petróleo, mucho gas”, y enfatizó: “Queremos construir juntos proyectos de desarrollo estratégico para el continente”.
Gasoducto. Lula se refirió así a los planes para la construcción de un gasoducto de 8000 kilómetros que unirá Venezuela, la Argentina, Bolivia y Brasil y de una refinería de petróleo en el noreste de Brasil, que requerirá una inversión de 2.700 millones de dólares.
Hidrocarburos bolivianos. Acerca de la relación bilateral con Bolivia, Lula negó tensiones por la decisión del presidente Evo Morales de nacionalizar los hidrocarburos.
“La derecha conservadora brasileña quería que empezáramos una guerra contra Bolivia. Yo preferí negociar y empezar a buscar una solución”, aseguró el presidente brasileño.
Enseguida, añadió: “Nunca estuve nervioso por la crisis. Nos necesitamos mutuamente. Bolivia necesita venderle gas a Brasil y Brasil necesita comprarle gas a Bolivia”.
Reelección. El presidente brasileño también habló de la política interna de Brasil y, en este marco, de la tarea que aún tiene por adelante su partido, el PT, que tiene que finalizar su programa para las próximas elecciones de la que él participará como candidato para un segundo mandato.
En este contexto, señaló que no va a tomar “ninguna medida populista, de las que uno celebra a la noche y lamenta al día siguiente”.
“Prefiero la prudencia y la seriedad, porque la sopa de pollo y la cautela nunca le han hecho daño a nadie, y menos al presidente de la República”, añadió.
Ronda de Doha. También indicó que la Ronda de Doha, de la Organización Mundial de Comercio (OMC), “ofrece la mejor oportunidad para combatir la pobreza, la desigualdad y hasta el terrorismo”, y que “no es posible que los presidentes de los países más importantes del mundo se reúnan y no discutan los temas más importantes”.
Este fin de semana se reúnen en San Petesburgo (Rusia) el llamado Grupo de los 8 países industrializados (G-8), y Brasil está invitado a participar.
Según dijo, Lula piensa usar la reunión para que la Ronda Doha comience a moverse.
“El presidente ruso, Vladimir Putín no está en la OMC, pero le dije a los otros líderes que no tenemos problemas en ir a Londres, Berlín, Roma o París, donde sea. Aunque sea sólo por dos horas, tenemos que tomar una decisión”, dijo Lula.
Este contenido no está abierto a comentarios

