LULA BUSCA REFORZAR EL GABINETE, PERO SUS ALIADOS PONEN TRABAS
El Presidente Luiz Inacio Lula da Silva, que por acusaciones de corrupción debió hacer renunciar al poderoso jefe de gabinete José Dirceu, no logró que el Partido del Movimiento Democrático Brasileño, de centroderecha, aceptara aumentar su rol en el gobierno. Además, en el Congreso se abrió una nueva comisión investigadora sobre los supuestos sobornos.
La mayoría legislativa del PMDB sí dijo apoyar a Lula, pero la dirección partidaria rechazó integrarse más a un gabinete donde ya tiene 2 ministerios (Informaciones y Previsión Social).
Con todo, la situación es confusa. Mientras líderes del PMDB como el ex Presidente José Sarney y el titular de los Senadores del partido, Ney Suassuna, se reunieron anoche con Lula para apoyarlo, el titular del PMDB, Michel Temer, le dijo no a Lula pues otros de sus líderes procuran independencia política de cara a los comicios presidenciales de 2006. Temer indicó: “No esperaré una convención del partido, sólo agravaría las divisiones”, en un reconocimiento implícito de las dificultades internas. Le diré a Lula que no hay clima para llevar al partido entero al gobierno”.
En el Partido de los Trabajadores, eje del gobierno, no todos quieren acordar con el PMDB. Algunos dirigentes ven las denuncias de corrupción como una presión para que Lula ahonde sus políticas de ajuste y quieren aprovechar eso para un giro hacia algo más parecido a lo que históricamente planteó el PT en términos económicos y sociales.
Lula por ahora contará con el apoyo del PMDB en el Congreso, donde lidera el Senado y es segunda fuerza en Diputados, tras el PT. Para Suassuna, 19 de 22 senadores y 52 de 85 diputados del partido seguirán apoyando los proyectos del gobierno.
Contra la iniciativa de Lula se colocaron algunos gobernadores y otros líderes, como el ex gobernador de Río de Janeiro, Anthony Garotinho y muy crítico del gobierno. Y el gobernador de Paraná, Roberto Requiao, sostuvo: “El apoyo a la gobernabilidad no será a cambio de cargos políticos” sino de “cambios económicos”, dijo.
Sobre los supuestos sobornos oficialistas a legisladores, ayer el Congreso abrió una segunda comisión investigadora y aprobó levantar el secreto bancario y revisar llamadas telefónicas del publicista Marcos Valerio, involucrado en el caso. En audiencias públicas ya se habría reconocido que hubo plata de agencias de publicidad, pero aún no se sabe el verdadero origen ni el destino del dinero. El laborista Roberto Jefferson, mentor de la denuncia, expondrá hoy. Hasta ahora no aportó pruebas.
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