“LUPO PRESIDENTE, LOLE VICE”: LA POSIBLE CONDUCCIÓN DEL P.J NACIONAL
Néstor Kirchner y Carlos Reutemann conducción. Si a esto lo comentaba alguien en los primeros meses de este año, seguramente iban a ser pocos los que hubiesen creído en la hipótesis. La relación entre el presidente de la Nación y el senador nacional rayaba por entonces con lo virulenta. Pero la bisagra se produjo indudablemente el miércoles 12 de mayo, cuando por iniciativa de Miguel Pichetto, presidente del bloque de senadores nacionales justicialistas, se reunieron estos dos dirigentes en la Casa Rosada, con la senadora Roxana Latorre como testigo.
Fue El Ciudadano el medio que adelantó en forma exclusiva esta mini-cumbre, muchos descreían –como no podía ser de otra manera–, pero a partir de ese preciso instante Kirchner y Reutemann comenzaron a transitar un camino sin piedras. El legislador santafesino votaba todo lo que llegaba al Senado proveniente del gobierno nacional, los teléfonos nunca se “cortaron” desde ese momento, y el presidente dispuso que todos sus ministros respondan ante la menor inquietud del ex gobernador. Eso le hacía muy bien a la provincia.
Pero estos dos referentes del justicialismo nacional tienen también otras coincidencias; la más notable: el elevado porcentaje de imagen positiva del que gozan. Según datos del Ministerio del Interior, Kirchner supera el 70% en toda la Argentina y Reutemann con un 60% en esta provincia y números para nada despreciables en otras provincias. En forma silenciosa y personal se fue cimentando entre ambos una estrecha relación.
Pero se vienen las elecciones legislativas el año próximo. Tanto Kirchner como Reutemann tendrán intereses en juego, el primero porque necesariamente debe sumar diputados a su sector a los fines de no “estar tan ajustado” en el recinto a la hora de la votación, mientras el senador porque en su provincia hay un dirigente que apuesta a la victoria y emerge de la misma oposición: Hermes Binner. La enorme desventaja para el justicialismo santafesino es que precisamente Reutemann no estará en las boletas.
Son muchos los interrogantes que surgen. La incógnita es saber qué sucederá con el Partido Justicialista a nivel nacional. Son muchos los gobernadores y legisladores que le vienen peticionando a Néstor Kirchner para que acceda a conducir este movimiento, pero él, se ha negado sistemáticamente. Cada vez con menos energía, como queriendo rendirse ante estos reclamos. Lo concreto es que para marzo de 2005 se tienen que elegir las autoridades partidarias; según información que poseemos, Néstor Kirchner finalmente aceptaría la propuesta de presidir el principal partido de la Argentina, con la condición de que lo acompañe Reutemann como vicepresidente. Un gobernador compartiría otra de las vicepresidencias.
Esta postura se trata en el más alto nivel del gobierno nacional, Kirchner intenta esquivar la discusión, aduciendo que su responsabilidad como presidente de la Nación es un tema prioritario y el senador nacional, como siempre, en silencio y dedicándose solamente a todo lo concerniente a su tarea como legislador.
Pero estos dos dirigentes son peronistas, y de ninguna manera está entre sus planes dejar pasar por alto una elección tan importante para la provincia y el país. El objetivo es fortalecer el proyecto institucional del presidente Kirchner y esto se logra con legisladores justicialistas. Los transversales, quedó evidenciado, no votan las leyes trascendentales para el país, sólo escoltan desde lo mediático.
El justicialismo se abroquela, quiere ganar las legislativas de 2005, por ello apostaría todas las fichas a encolumnarse detrás de las dos figuras más representativas: Néstor Kirchner y Carlos Reutemann. La decisión final está en ellos, pero sin dudas, la jugada que se está pergeñando desde el peronismo es muy fuerte.
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