LUZ VERDE PARA TERMINAR EL PUENTE SOBRE EL SALADO
Pocas máquinas y un ritmo alicaído de trabajo es la imagen desoladora que desde hace meses ven los santafesinos que transitan por uno de los puentes sobre el Salado en la autopista Santa Fe-Rosario y lo que induce a pensar que, por el momento, nada se está haciendo.
El Litoral recorrió la obra junto con técnicos de Vialidad Provincial y de la empresa Dycasa y observó que los trabajos se están llevando a cabo debajo del puente, por lo que son casi imperceptibles para los automovilistas.
“Las tareas que están haciendo son de remoción de terraplenes y de desvinculación de la vieja estructura de la nueva que se suman a las obras de protección flexible de espigones que se concluyeron hace poco”, comentó el Ing. Víctor Landoni, inspector de obra de la Dirección Provincial de Vialidad.
Ayer, los obreros contratados por Dycasa trabajaban en la demolición de los antiguos pilotes que sostienen el puente sur y que como consecuencia de las sucesivas inundaciones presentan un importante grado de socavación. Los nuevos tienen 46 metros de largo y su estructura evitará la formación de embudos durante el escurrimiento del agua. Hay 88 pilotes construidos y otros 8 esperan su turno una vez que esté listo el nuevo gasoducto que se trasladará desde el puente norte hacia el sur. Y acá está el centro del problema que retrasará (tentativamente) un año la terminación de las obras de ampliación y recalce.
La finalización de uno de los puentes quedó a medio camino y su futuro depende del traslado del gasoducto que, como no estaba contemplado en la licitación original, demoró los plazos. Plazos que se prolongaron por “cuestiones de papeleo” y que hallaron resolución esta semana.
Dycasa decidió citar mañana a una de las empresas que se postuló para la realización de la obra en vías de negociar los plazos de ejecución. Cerrado el contrato, la firma procede a la ejecución del proyecto que deberá ser aprobado por Litoral Gas y en ese punto se inicia la obra propiamente dicha. Fuentes de Dycasa comentaron a El Litoral que la obtención del visto bueno de Litoral Gas no será un problema porque la empresa posee experiencia en el rubro.
Lo que falta
Dycasa estima que el traslado del gasoducto demandará seis meses; hecho el by pass se construirán “las tres luces de 26 metros del puente norte y el recalce con vigas de 120 m3 de hormigón y 15 toneladas de hierro”, comentó Ing. Alejandro Borquetti, inspector de obra de la Dirección de Vialidad
La prueba de carga y ensayo de integridad sobre los pilotes y los dos tramos de de empalme son las tareas que completan esta obra que se inició en marzo del 2004 y se prevé terminar en 12 meses más.
Ahora resta esperar el urgente inicio de la construcción del gasoducto para que esta obra de 22.500.000 de pesos pueda concluirse con éxito dada la importancia que tiene no sólo para la circulación sino también en épocas de crecida. Los dos puentes pasaron de 157 metros de longitud a 580 metros con lo que triplicarán la capacidad de escurrimiento del Salado.
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