MACRI E IBARRA TUVIERON SU DEBATE
Contra algunas previsiones que apuntaban a un debate frío porque el temario estaba acordado de antemano, los dos candidatos a jefe de gobierno porteño protagonizaron esta noche un debate en el que no faltaron los cruces y las acusaciones fuertes. Después del programa, que televisó el estatal canal 7, Ibarra y Macri se mostraron conformes y resaltaron la importancia de que el debate, finalmente y después de tantas negociaciones, se hubiera llevado a cabo.
Ya en la apertura comenzaron a volar los dardos. Aníbal Ibarra deslizó una frase que apuntó directamente a su adversario para el ballottage. Saludó a los empresarios, “pero a los que asumen los riesgos del capitalismo, no a los que viven a costas del Estado”. Luego lo volvería a vincular con aquellos “que generaron la exclusión en la década del 90”.
Mauricio Macri subió la apuesta. En su discurso inicial acusó a Ibarra de una renegociación de la deuda externa de la ciudad que “hipotecó la ciudad”. Y recalcó que “no hay excusas” para el estado actual de la ciudad: “La crisis fue a mitad del Gobierno e Ibarra no hizo nada antes para mejorar la calidad de vida de los habitantes de la ciudad”.
Mientras daba datos sobre su propuesta para el área de economía y finanzas de la ciudad, el candidato de Compromiso para el Cambio dijo que había que ocuparse de “57.000 chicos en estado de desnutrición que hay en la ciudad”. El dato fue replicado con fuerza con Ibarra: “Si encuentra mil chicos desnutridos en Buenos Aires yo no me presento en la segunda vuelta”. Luego Macri aclaró que el dato era de “35.000 chicos en riesgo de desnutrición”. El jefe de gobierno saboreó la retractación: “Se perdió Macri la oportunidad de que no vaya al ballottage. Hay que ser serios cuando se manejan cifras”.
Otro choque importante se dio cuando Macri dijo que iba a dar otro destino a los “$ 15 millones que se usan en publicidad para presionar a medios y periodistas”. Ibarra le contestó luego que no es su “estilo” presionar a los medios. Y -tal vez para recordar veladamente el respaldo de Kirchner a su candidatura- usó una frase que patentó el Presidente: “El ladrón cree que todos son de su condición”.
En el cierre, Mauricio Macri contó -sin que luego lo desmintiera su rival- que el actual jefe de gobierno porteño iba a comer a su casa cuando él todavía no estaba en política. “En ese momento, lo que yo decía sobre el futuro del país le parecía razonable. ¿Qué hice? ¿Querer meterme en política sin pedirte permiso? Porque yo no cambié, soy el mismo. De golpe parece que me convertí (según sus palabras) en un tipo peligroso”.
Ibarra se preguntó en el discurso final: “¿Cuál es el verdadero Macri? ¿El que dice que va a generar empleo o el del grupo que despidió a 15.000 trabajadores del correo? ¿Es el que dice que está comprometido con la ciudad de Buenos Aires o el que mudó su domicilio a Misiones para votar a un gobernador menemista?”. También aludió al apoyo del gobierno nacional a su reelección cuando pidió “que Buenos Aires esté en sintonía con la esperanza que reina en el país”.
En el final de la transmisión, hubo un espacio -mínimo- para la cordialidad. Los dos candidatos que se habían disparado con todo durante la hora de debate, al final, se dieron la mano.
Las reglas del debate
El cuestionario base se conoció antes del comienzo del debate. Como moderador actuó el director de la carrera de Ciencias de la Comunicación de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, Damián Loretti.
El mecanismo fue el siguiente:
– Una apertura a modo de presentación y un cierre como conclusión. Luego del sorteo en el orden de la apertura -de dos minutos libres-, los candidatos se alternaron en sus respuestas. Para el cierre -de tres minutos- se invirtió el orden del comienzo (finalizó Ibarra).
– El moderador formuló diez preguntas, previamente elaboradas por distintas ONG’s y especialistas sobre las siguientes cuestiones: economía, presupuesto y desarrollo económico; organización política y participación ciudadana; educación; salud; medio ambiente e infraestructura; desarrollo social; y seguridad.
– Las preguntas adicionales a cada candidato que provinieron de su rival fueron apenas dos.
– En todos los casos, el tiempo máximo de respuesta fue de un minuto y medio.
Las tensas negociaciones para la realización del debate llevaron a adoptar ciertas medidas. Por ejemplo, Poder Ciudadano pidió a canal 7 que no emitiera durante el transcurso del debate ninguna publicidad de campaña política ni gubernamental.
Cada uno de los candidatos contó asistió al debate con diez acompañantes, el máximo previamente fijado. La lista fue provista a la Fundación Poder Ciudadano conjuntamente con las preguntas propuestas por cada candidato a su adversario. Cada uno de los candidatos designó, además, a un veedor de producción.
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