MACRI Y LÓPEZ MURPHY SE JUNTAN Y NIEGAN UNA ALIANZA CON LAVAGNA
En forma tan veloz como suceden los acontecimientos políticos en tiempos de campaña, Mauricio Macri y Ricardo López Murphy mataron ayer no dos, sino varios pájaros con un mismo disparo: sellaron su reconciliación en público, presentaron un plan de gobierno con temas que formarán parte de la plataforma del PRO para el 2007 y desestimaron una posible coalición con Roberto Lavagna para enfrentar al poder kirchnerista.
Paradójicamente, el nombre del ex ministro de Economía sobrevoló el encuentro. Pero Macri fue categórico. “No está en los planes”, señaló con la idea de descartar un eventual diálogo para acordar una estrategia común. En rigor, en el tramado macrista esa posibilidad está latente, pero la línea que acaba de baja el propio Macri es no hablar más del tema. “Se enfurece cada vez que alguien desliza un pacto con Lavagna, no porque lo descarte, sino porque dice que no es momento”, informaron a Clarín sus colaboradores.
El encuentro de ayer tampoco estuvo exento de fuertes críticas hacia el Gobierno. Desde el vamos, López Murphy le envió una estocada al presidente Néstor Kirchner. “¿Qué pasa que no hacen preguntas? —indagó a los periodistas— Parece que no están acostumbrados. Claro, porque el presidente no da conferencias de prensa”, ironizó.
Macri arriesgó que el actual escenario político, que parecería favorecer al oficialismo, podría modificarse el año que viene. “La gente no quiere más esto. Quiere un proyecto y no una concentración de poder excesiva y abusiva y ya lo ha manifestado en la Ciudad de Buenos Aires, donde eligió la propuesta del PRO por sobre la del Gobierno”, sostuvo. Y vaticinó “una gran sorpresa” en las presidenciales.
El foco en las elecciones hizo olvidar a López Murphy del disgusto que le provocó no hace tanto enterarse por los diarios de la reunión que, en su vuelta del Mundial, Macri mantuvo con el gobernador neuquino Jorge Sobisch, enemigo confeso del líder de Recrear. Más aún: dicen que el tiempo de los reproches ya pasó. El propio Macri le endulzó los oídos a su compañero durante la conferencia: “Sobisch tiene un proyecto alternativo”, indicó.
Las tropas macristas y lopezmurphystas festejaron el reencuentro público de sus jefes, que se abrazaron y se hicieron bromas delante de los reporteros gráficos. “Venimos a expresar ideas realizables y concretas”, soltó Macri.
En el documento, entre otras cosas, proponen:
Restablecer el valor de la República con un Congreso que recupere sus funciones. Y que se modifique el Consejo de la Magistratura.
Establecer planes sociales universales para todos los pobres (“con sólo el 2% del presupuesto nacional”)
Rechazar el proyecto de reforma del Código Penal “que apunta a dejar a los delincuentes en libertad y a los ciudadanos ente rejas”.
Quince años de “educación obligatoria y con becas para quienes lo necesiten”.
Estructurar un sistema impositivo “más progresivo y justo, eliminando impuestos distorsivos”.
Las propuestas, de todos modos, no alcanzaron para despejar las dudas que recorren el espacio de centroderecha: en qué carrera se anotará Macri, cuál será el destino de López Muphy (en Recrear las aguas están divididas entre quienes desean que sea el candidato a jefe de Gobierno porteño y los que lo ven con mejores chances encabezando la lista de diputados nacionales) y quién será el candidato a gobernador. Para este puesto, hasta ahora, el único que suena con fuerza es el ingeniero Juan Carlos Blumberg.
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